El cuerpo de Carlo Acutis, quien murió en 2006, es fotografiado después de que su tumba fuera abierta en la Iglesia de Santa María la Mayor en Asís, Italia, el 1 de octubre de 2020. La tumba se abrió antes de la misa de beatificación del adolescente italiano del 10 de octubre y permanecerá abierta a la veneración hasta el 17 de octubre.  (CNS Foto/cortesía Diócesis de Asís- Nocera Umbra- Gualdo Tadino).
El cuerpo de Carlo Acutis, quien murió en 2006, es fotografiado después de que su tumba fuera abierta en la Iglesia de Santa María la Mayor en Asís, Italia, el 1 de octubre de 2020. La tumba se abrió antes de la misa de beatificación del adolescente italiano del 10 de octubre y permanecerá abierta a la veneración hasta el 17 de octubre. (CNS Foto/cortesía Diócesis de Asís- Nocera Umbra- Gualdo Tadino).

Carlo Acutis ya es beato. El joven italiano fallecido en 2006 de leucemia cuando tenía 15 años y conocido como el “ciberapóstol de la Eucaristía”, ha sido proclamado beato por el Cardenal Agostino Vallini, Legado Pontificio para las basílicas de San Francisco y Santa María de los Ángeles, en una ceremonia celebrada en la Basílica de San Francisco de Asís este sábado 10 de octubre.

Al dar comienzo el rito de beatificación, el Cardenal Vallini leyó en latín la Carta Apostólica con la fórmula de beatificación: “Nosotros, acogiendo el deseo de nuestro hermano Domenico Sorrentino, Arzobispo-Obispo de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino, de muchos otros hermanos en el episcopado y de muchos fieles, después de haber obtenido la autorización de la Congregación para las Causas de los Santos, con nuestra autoridad apostólica concedemos que el Venerable Siervo de Dios, Carlo Acutis, laico, que, con el entusiasmo de la juventud cultivó la amistad con el Señor Jesús poniendo la Eucaristía y el testimonio de la caridad en el centro de su vida, desde ahora en adelante sea llamado Beato y que cada año se celebre en los lugares y según las reglas establecidas por el derecho, el 12 de octubre, día de su nacimiento al cielo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén”.

A continuación, la reliquia del nuevo Beato se trasladó procesionalmente hasta el altar, donde se adornó con velas y flores.

Mientras se procedía a la veneración, el coro y la asamblea entonaron el himno dedicado al Beato Carlo Acutis:

“La Iglesia de Cristo saluda festejando a su joven hijo. ¡Oh, Carlo beato! El Corazón de Cristo busca con celo dentro de la Iglesia. ¡Oh, Carlo beato!”.

Tras unos instantes de intensa veneración de la reliquia, el Cardenal procedió con la ceremonia.