Este cartel promueve la celebración por parte de la Iglesia Católica de la Jornada Mundial de los Abuelos y los Ancianos. La celebración de este año tendrá lugar el 24 de julio. (Foto CNS/Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida).
Este cartel promueve la celebración por parte de la Iglesia Católica de la Jornada Mundial de los Abuelos y los Ancianos. La celebración de este año tendrá lugar el 24 de julio. (Foto CNS/Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida).

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — Cualquier católico que participe en la celebración del 24 de julio del Día Mundial de los Abuelos y los Ancianos puede recibir una indulgencia plenaria, anunció el Vaticano.

"Pueden recibir la indulgencia los abuelos, los ancianos y todos los fieles que, movidos por un verdadero espíritu de penitencia y caridad", asisten a Misa u otros servicios de oración para la ocasión, que "puede aplicarse también como sufragio por las almas del purgatorio", dice el anuncio publicado el 30 de mayo.

El papa Francisco celebró la primera Jornada Mundial de los Abuelos y los Ancianos en 2021 y decretó que se observe cada año el domingo más cercano a la fiesta de los Santos Joaquín y Ana, abuelos de Jesús.

En su mensaje para la celebración de este año, el papa Francisco pidió a las personas mayores como él que sean "artesanos de la revolución de la ternura".

"Los abuelos y los ancianos tenemos una gran responsabilidad: enseñar a las mujeres y los hombres de nuestro tiempo a mirar a los demás con la misma mirada comprensiva y amorosa con la que miramos a nuestros propios nietos", había escrito.

Dirigiéndose también a los más jóvenes, el papa, de 85 años, los animó a buscar y visitar a aquellos que se sienten más solos.

"Esperar una visita puede transformar esos días en los que pensamos que no tenemos nada que esperar; de un encuentro inicial puede surgir una nueva amistad", dijo. "¡Visitar a los ancianos que viven solos es una obra de misericordia en nuestro tiempo!"

Al anunciar la indulgencia el 30 de mayo, el Vaticano dijo que también se puede aplicar a aquellos que "dedican el tiempo adecuado a visitar de manera real o virtual a sus hermanos y hermanas mayores en necesidad o dificultad".

Para recibir una indulgencia plenaria, que es una remisión del castigo temporal debido por los pecados de uno, una persona debe mostrar desapego del pecado, confesarse, recibir la Eucaristía y orar por las intenciones del papa.

La indulgencia también está a disposición de "los ancianos enfermos y de todos aquellos que, por no poder salir de casa por causa grave, se unan espiritualmente" a las celebraciones, en particular viendo por televisión, por Internet o escuchando la radio, y "ofrecen al Dios misericordioso sus oraciones, penas y sufrimientos", dijo el Vaticano.