Las Naciones Unidas publicó un plan de acción para la protección de los lugares religiosos que incluye la realización de un mapa con los lugares de culto en el mundo y la aplicación de un sistema de “alerta temprana para las comunidades”.

El Secretario General de las Naciones Unidas lanzó el pasado 12 de septiembre un Plan de Acción para la Protección de los sitios Religiosos.

El objetivo de este plan es concientizar en el mayor modo posible a la comunidad y a la opinión pública internacional sobre el grave problema que representa el incremento de los ataques contra los lugares de culto.

Miguel Ángel Moratinos, alto representante de la Alianza de Civilizaciones, aseguró que se trata de algo que “no se puede tolerar. Hemos llegado a un momento de tolerancia cero en que hace falta actuar”.

Este plan de acción de las Naciones Unidas da una serie de recomendaciones a los Estados miembro, a los líderes religiosos, a los medios de comunicación, al sector privado y a la sociedad civil.

Moratinos subrayó que el plan de acción comienza su aplicación con un “plan global de comunicación para reforzar la sensibilización” y posteriormente se realizará “un mapeo de todos los lugares de culto en el mundo para demostrar dónde están cada uno de ellos e identificar los posibles ataques y amenazas”.

La fase final sería la preparación de “una gran conferencia internacional de la ONU con líderes religiosos, líderes políticos, el sector civil y medios de comunicación”.

Moratinos también explicó que en la elaboración del plan se ha constatado que en los Estados miembros hay “un consenso unánime. Todos los Estados miembros que han tomado la palabra han elogiado el Plan, han mostrado su disposición para ayudarnos a la aplicación y por lo tanto hay un sentimiento de comunidad y de interés para que el Plan sea un éxito y vamos a trabajar para ello”.

Además, explicó que es absolutamente necesaria la activación de un sistema de alerta temprana que las comunidades puedan establecer para evitar que ocurran los ataques.

El alto representante de la Alianza de Civilizaciones aseguró que también es necesario hacer “una prevención a medio y largo plazo", tanto en materia de educación como de lucha contra el discurso del odio, que no se erradica de la noche a la mañana, sino que necesita un tiempo. "Ese tiempo es el que hay que ir trabajando y manteniendo interés y la sensibilización con todas las partes”, señaló.