El Papa Francisco condenó enérgicamente el atentado de este 29 de octubre en la Basílica Notre Dame de Niza (Francia) que causó la muerte de al menos tres personas.

En un telegrama enviado al Obispo de Niza, Mons. André Marceau, el Santo Padre condenó “de la manera más enérgica estos violentos actos de terror” y aseguró su cercanía a la comunidad católica de Francia y a todo el pueblo francés “al que llama a la unidad”.

Además, en la misiva escrita en francés y firmada por el Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, el Pontífice indicó que “se une en oración al sufrimiento de las familias que sufren y comparte su dolor”.

Asimismo, rezó al Señor “para que los consuele” y encomendó a las víctimas “a su misericordia”.

Por último, el Santo Padre confió a Francia “a la protección de Nuestra Señora” e impartió su bendición apostólica “a todos los afectados por esta tragedia”.

Previamente el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, señaló que “el Papa está informado de la situación y es cercano a la comunidad católica en luto. Reza por las víctimas y sus seres queridos, para que cese la violencia, para que la gente se mire de nuevo como hermanos y hermanas y no como enemigos, para que el amado pueblo francés pueda reaccionar unido al mal con el bien”.

Además, Bruni destacó que “es un momento de dolor, en un momento de confusión” y añadió que “el terrorismo y la violencia nunca pueden aceptarse” porque “el ataque de hoy sembró la muerte en un lugar de amor y consuelo, como la casa del Señor”.

Este mensaje de cercanía del Papa fue enviado poco después también a través de su cuenta oficial de Twitter @Pontifex_es