ROMA — Después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se convirtió en el primer presidente estadounidense de poner pie en Corea del Norte, el papa Francisco dijo que la reunión con el líder norcoreano Kim Jong Un fue un paso positivo hacia la paz mundial.

Después de rezar el Ángelus con peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro el 30 de junio, el papa calificó la reunión histórica como "un buen ejemplo de una cultura del encuentro".

También envió saludos a Trump y Kim, y oró "para que este gesto significativo constituya un paso más en el camino de la paz, no solo en esa península sino en todo el mundo".

Después de que Trump tuiteó el 29 de junio que le gustaría reunirse con Kim en la frontera entre Corea del Norte y Corea del Sur, el líder norcoreano acordó reunirse con él al día siguiente en la zona desmilitarizada que ha separado al Norte y al Sur desde que terminó la guerra de Corea en 1953.

Después de reunirse por casi una hora, ambos líderes acordaron establecer equipos para reanudar las conversaciones que se rompieron en febrero sobre el programa de armas nucleares de Corea del Norte.

El año pasado, Kim también expresó su deseo de reunirse con el papa Francisco. El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, extendió la invitación informal de Kim durante una reunión privada con el papa el octubre pasado.

Según Yonhap, la agencia de noticias coreana, el secretario de prensa de Moon dijo a los periodistas que el papa dijo que aceptaría "si llega una invitación (oficial) y puedo ir".