El Arzobispo José Gomez, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), conocido por ser el primer hispano de origen mexicano que preside este organismo, invitó a los fieles a buscar juntos la maternal intercesión de Nuestra Señora de Guadalupe para poner fin al coronavirus. 

Para ello, el Prelado invitó a rezar la siguiente oración:

Santa Virgen de Guadalupe,

Reina de los a´ngeles y Madre de las Ame´ricas,

Acudimos a ti hoy como tus amados hijos.

Te pedimos intercedas por nosotros ante tu Hijo,

asi´ como lo hiciste en las Bodas de Cana´.

Ora por nosotros, amorosa Madre,

y obte´n para nuestra nacio´n y para el mundo,

y para todas nuestras familias y nuestros seres queridos,

la proteccio´n de tus santos a´ngeles,

que seamos librados de lo peor de esta enfermedad.

Para aquellos que ya esta´n afligidos,

te pedimos que obtengas la gracia de la sanacio´n.

Escucha el lamento de quienes esta´n vulnerables y temerosos,

limpia sus la´grimas y ayu´dales a confiar. 

En este tiempo de prueba,

ense´n~anos a todos en la Iglesia a amarnos unos a otros y a ser pacientes y 
amables.

Ayu´danos a traer la paz de Jesu´s a nuestra tierra y a nuestros corazones. 

Venimos a ti con confianza,

sabiendo que tu´ eres realmente nuestra madre compasiva,

la sanacio´n de los enfermos y la causa de nuestra alegri´a. 

Danos albergue bajo el manto de tu proteccio´n,

mantennos bajo tu abrazo,

ayu´danos siempre a conocer el amor de tu Hijo, Jesu´s. 

Ame´n. 

Según el último reporte Channel New Asia de hoy 16 de marzo a las 18:58 del día (hora peruana), señaló que a nivel global hay 177.664 casos confirmados de coronavirus, de los cuales 67.003 se han recuperado y 7.400 han fallecido. 

Asimismo, ayer 15 de marzo el Papa Francisco visitó la iglesia de San Marcello al Corso, en Roma, para rezar por el fin de la pandemia del coronavirus frente a la imagen de Cristo que salvó a la ciudad de la peste en 1522.

 Según declaraciones del director de la Oficina de Prensa del Vaticano del 15 de marzo, con su oración, el Santo Padre invocó el fin de la pandemia que golpea Italia y el mundo, imploró la curación de todos los enfermos, recordó a las víctimas de estos días y pidió que sus familiares y amigos encuentren consuelo. 

Asimismo, se dirigió a los operadores sanitarios, médicos, enfermeros y a “cuantos en estos días con su trabajo garantizan el funcionamiento de la sociedad”, añadió.

Según el diario Il Messaggero, en el siglo XVI hubo una gran epidemia de peste en Roma y el Cardenal Raimondo Vich promovió una procesión solemne penitencial en 1522 para implorar la clemencia divina que duró 16 días. Los cronistas señalaron que allí donde pasaba el Cristo, la peste se detenía.