El Obispo Auxiliar de Los Ángeles (Estados Unidos), Mons. Robert Emmet Barron, junto a un grupo de franciscanos detuvieron a unos manifestantes que exigían retirar la imagen de San Junípero Serra de una misión.

El sábado 22 de agosto Mons. Barron se encontraba de visita en la Misión de Santa Inés, lugar donde vive una comunidad franciscana.

Hasta ese lugar llegó un grupo de manifestantes para pedir el retiro de la imagen de San Junípero Serra ubicada al interior de la iglesia del convento.

El Obispo Auxiliar comentó lo sucedido en su cuenta de Twitter: “Amigos, ayer pasé todo el día en la Misión Santa Inés ofreciendo misa, rezando el Rosario y defendiendo el legado de San Junípero Serra de los manifestantes que exigían el retiro de su estatua de la propiedad de nuestra iglesia. El día terminó en paz”, escribió.

En un video, Mons. Barron relató que luego de la misa, el grupo se acercó para protestar contra la imagen del misionero español del siglo XVIII, conocido como el Padre de California.

Sin embargo, los religiosos y novicios presentes se quedaron rezando el Santo Rosario y cantando mientras se desarrollaba la protesta.

Fue una forma “no violenta” y “muy pacífica” en la que se defendió nuestra postura, hasta que todo “terminó en forma pacífica”, indicó.

“No creo que la Iglesia tenga que conformarse con dar la vuelta cuando quieran quitar estatuas de nuestros santos en nuestras propiedades”, expresó el obispo.

“No hay que responder al fuego con fuego”, “creo que fue un buen día para la Iglesia”, concluyó Mons. Barron.

Este tipo de manifestaciones y otros actos de vandalismo en distintas ciudades de Estados Unidos contra monumentos de personajes españoles, surgieron luego de la muerte del afroamericano George Floyd en mayo de este año.

Fray Junípero Serra era un monje franciscano que nació en la localidad de Petra, Mallorca, en 1713 y falleció en Monterrey (México) en 1784.

Fue el fundador de nueve misiones en California. Fue beatificado por San Juan Pablo II en 1988 y canonizado por el Papa Francisco en el año 2015 en la Basílica de la Inmaculada Concepción de Washington (Estados Unidos).

Aunque los críticos señalan que el santo es símbolo del colonialismo europeo y que las misiones obligaron al trabajo forzado de los nativos americanos, los conocedores de San Junípero describen que fue defensor de los nativos y de los derechos humanos que hizo bien durante su misión y que incluso lloraron de dolor por su muerte.