Por cuarto año consecutivo y para superar el racismo, los fieles católicos en Estados Unidos peregrinaron y rezaron ante la tumba del considerado el primer sacerdote afroamericano y que nació siendo esclavo.

El 9 de julio, un grupo de fieles en Quincy, Illinois, Estados Unidos, se congregaron para realizar la cuarta peregrinación anual en honor al Venerable sacerdote

En declaraciones a CNA -agencia en inglés del Grupo ACI-, el padre Daren Zehnle, fundador de la peregrinación de Quincy y pastor de la parroquia de San Agustín en Ashland (Illinois), dijo que el presbítero Tolton desempeñaba su rol como pastor de la iglesia más allá de las barreras raciales.

“El sacerdote Tolton vio la dignidad de las personas hechas a imagen y semejanza de Dios. Ese fue un punto de inflexión en su obra. Ese es uno de nuestros objetivos: ayudar a las personas a redescubrir esa aproximación hacia los demás, que es ver en ellos a Cristo, el Señor, y tratar de conducir al otro hacia Jesús, lo mejor que podamos”, señaló el padre Zehnle.

La peregrinación anual busca difundir el conocimiento sobre el Venerable Tolton y rezar por el avance de su causa de canonización. Este año, el 9 de julio se celebró el 123° aniversario de la muerte del sacerdote afroamericano.

El religioso Zehnle dijo que la muerte de George Floyd tuvo un profundo impacto en él. En respuesta a ello, el sacerdote rezó en la tumba del P. Tolton durante las protestas y decidió que la peregrinación de este año tenga un énfasis en la superación del racismo.

Augustus Tolton, primer sacerdote afroamericano, con la intención de superar el racismo.

“En cuanto sucedió eso, supe que tenía que ir a rezar a la tumba del padre Tolton […] Necesitamos la ayuda del religioso Tolton en este tema. Aproximadamente una semana más tarde, escribí una oración pidiéndole a Dios que nos ayude a superar el racismo a través de la intercesión del Rev. sacerdote Tolton”, afirmó.

El padre Zehnle relató que hace cuatro años, después de que regresó de sus estudios en Roma y entró en la vida parroquial en Quincy, inició la peregrinación, pues su llegada coincidió con el 130° aniversario del regreso del sacerdote Tolton de Roma a Quincy. Debido a la gran acogida de los fieles, el presbítero Zehnle decidió continuar el evento en el aniversario de la muerte del sacerdote.

“Creo que cualquiera que conozca la historia del padre Tolton, no tienes que leer tanto sobre él antes de que de pronto algo sobre su vida, simplemente te atrape y te lleve a eso”, dijo.

Durante los primeros dos años, cerca de 30 personas asistieron al evento; pero en el tercer año, poco después de que el padre Tolton fuera declarado venerable, se lograron reunir 150 personas. Este año 145 personas se congregaron para rezar en su tumba.

El recorrido de una milla comenzó fuera de la escuela católica de San Pedro y terminó con una serie de oraciones en la tumba ubicada en el cementerio católico de San Pedro.

El sacerdote Zehnle dijo que la mayoría de los asistentes a la peregrinación tienen una devoción permanente por el padre Tolton y señaló que el sacerdote afroamericano tuvo un profundo impacto en Quincy y es recordado como una persona dedicada a la dignidad humana.

Dijo que durante el ministerio del religioso Tolton, las parroquias se dividían en líneas étnicas, pero él daba la bienvenida a todas las personas a la Misa, independientemente de su origen étnico.

“Él nunca rehuyó de ejercer su ministerio a las personas, lo hizo sin importar el color de la piel. Sirvió a la gente porque era católico y porque acudieron a él en busca de ayuda o cualquier cosa que fuera. Es un enfoque honesto de la vida”, destacó.

El padre Tolton nació como esclavo en Missouri el 1 de abril de 1854. Sus padres Peter Paul y Martha Jane fueron católicos.

Poco después del comienzo de la Guerra Civil, su padre escapó, se unió al Ejército de la Unión, y poco después falleció. Luego, en 1862, su madre escapó a Illinois con él y sus hermanos Charley y Anne.

En 1880, Augusto fue a Roma para asistir a un seminario de la Congregación para la Propagación de la Fe. En 1886, en Sábado Santo, fue ordenado sacerdote en la Basílica de San Juan de Letrán y fue enviado de regreso a Illinois para servir en la Diócesis de Alton.

En la Diócesis de Alton, el padre Tolton trabajó en una parroquia en Quincy, pero se encontró con la oposición de un sacerdote blanco, así que en 1889 obtuvo el permiso para transferirse a la Arquidiócesis de Chicago, donde fundó una parroquia negra llamada Santa Mónica.

El 9 de julio de 1897, a la edad de 43 años, falleció a causa de insolación e insuficiencia cardíaca. En el 2010 la Arquidiócesis de Chicago abrió su causa de canonización. En junio de 2019 fue declarado venerable, reconocimiento otorgado a quienes tuvieron una vida de virtud heroica.

Traducido y adaptado por Cynthia Pérez. Publicado originalmente en CNA.