La mayoría de los estadounidenses indican que han rezado por el fin del nuevo coronavirus, incluso aquellos que señalan que raramente o nunca oran, informa una nueva encuesta.

De acuerdo al nuevo estudio del Pew Research Center, publicado el lunes 30 de marzo, el 55% de los estadounidenses han rezado por el fin de la pandemia, incluyendo un poco más de dos tercios (68%) de los católicos. 

La encuesta a más de once mil estadunidenses adultos se desarrolló entre el 19 y el 24 de marzo, y preguntó a los participantes sobre sus actitudes durante el brote de coronavirus, donde se incluye su vida de oración.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta el día de hoy, 1 de abril, hay más de 823 mil casos confirmados del nuevo coronavirus (COVID-19) alrededor del mundo, y Estados Unidos cuenta con más de 163 mil personas contagiadas del virus y 2.850 muertos.

De acuerdo a la encuesta, 15% de aquellos que “rara vez o nunca oran” indican que han rezado por el fin de la pandemia, e incluso el 36% de aquellos que no practican una religión en particular dicen que han orado por la lucha contra el virus.

En línea con las órdenes de quedarse en casa, la encuesta también encontró que menos personas asisten a servicios religiosos. El 59% de los que normalmente asisten a los servicios al menos una o dos veces al mes dijeron que habían reducido su asistencia. Pero, entre el mismo grupo, un porcentaje similar —57 %— informó haber visto servicios religiosos en línea o por televisión en lugar de asistir en persona durante la pandemia. 

Asimismo, entre los católicos que asisten a Misa al menos una o dos veces al mes, el 55% dijo que habían asistido con menos frecuencia durante el brote de coronavirus, y el 46% indicó que estaban viendo la Santa Misa en línea o por televisión en lugar de asistir en persona.

Los obispos católicos alrededor del país han suspendido las Misas públicas, siendo la Arquidiócesis de Seattle la primera en hacerlo el 11 de marzo.

Sin embargo, junto con la cancelación de las Misas públicas durante la pandemia, los obispos también han exhortado a los católicos a profundizar sus propias vidas de oración.

El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), Mons. José Gomez, declaró el 13 de marzo que “ahora es el momento de intensificar nuestras oraciones y sacrificios por el amor a Dios y el amor a nuestro prójimo”, y pidió a los católicos que oren en unidad con el Papa Francisco por los enfermos, los trabajadores de la salud y los líderes cívicos. 

El Obispo de Pittsburgh, Mons. David Zubik, emitió la carta pastoral “El otro lado de la corona” el 20 de marzo, donde señala que los cierres masivos de oficinas y escuelas, los despidos y la suspensión de Misas Públicas como resultado del coronavirus “es una oportunidad para profundizar nuestra relación con Jesús” y llamó a los católicos a rezar a Dios para que los proteja del virus y consuele a todos los afectados.

El Arzobispo de Filadelfia, Mons. Nelson Pérez, pidió a los católicos que se unieran al Papa Francisco en oración por el fin de la pandemia el 25 de marzo, la solemnidad de la Anunciación.

El 27 de marzo, ante la pandemia del coronavirus, el Papa Francisco dio una bendición Urbi et Orbi extraordinaria desde la Basílica de San Pedro.

“Tenemos un ancla: por su cruz hemos sido salvados. Tenemos un timón: por su cruz hemos sido redimidos. Tenemos una esperanza: por su cruz hemos sido sanados y abrazados para que nada ni nadie pueda separarnos de su amor redentor”, dijo el Papa Francisco durante la Hora Santa que incluyó Adoración Eucarística y la bendición.

Traducido y adaptado por Harumi Suzuki. Publicado originalmente en CNA.