DALLAS (CNS) — Cuando esta semana se anunció que se había elegido una instalación en Dallas para albergar hasta 3000 adolescentes migrantes, la comunidad católica de Dallas estuvo presta a ayudar.

El Centro de Convenciones Kay Bailey Hutchison, ubicado en el centro de Dallas, fue abierto para los adolescentes migrantes que han llegado sin acompañantes adultos a la frontera sur de Texas y se encuentran en custodia de Estados Unidos. Los primeros centenares empezaron a llegar a Dallas el 17 de marzo.

El centro de convenciones se utilizará hasta por 90 días, según un memorando obtenido por The Associated Press que fue enviado el 15 de marzo a los miembros del Concejo Municipal de Dallas.

Autoridades federales utilizarán la instalación para alojar varones entre los 15 y los 17 años, precisó el memorando.

Apenas empezaron a llegar a Dallas estos jóvenes, Caridades Católicas entró en acción.

"En Caridades Católicas estamos para ayudar a todos los necesitados y no hay duda de que estos niños están necesitados. Estamos aquí para ayudarlos", dijo Dave Woodyard, presidente y CEO de Caridades Católicas de Dallas.

Agregó que los esfuerzos de Caridades Católicas se centran en encontrar y seleccionar voluntarios para ayudar en el Centro de Convenciones.

"Nuestro servicio es realmente canalizar a los voluntarios para que vayan a brindar ayuda, consuelo y cariño a los niños", dijo Woodyard. Agregó que las agencias del gobierno federal como Salud y Servicios Humanos (HHS) operarán en el Centro de Convenciones.

"Ellos necesitan que nosotros nos comuniquemos con los niños, que los ayudemos a sentirse tranquilos y, con suerte, brindarles un poco de seguridad y bienestar".

Woodyard dijo que esperan reclutar de 200 a 300 voluntarios de habla hispana.

"En este momento tenemos ya algunas personas movilizadas", dijo Woodyard.

"Hay un gran número de personas que se han ofrecido pero esto durará varias semanas o meses. Lograr que las personas muestren interés, sean verificadas y registradas para que puedan participar con menos antelación en el futuro, será genial".

Enfatizó que los turnos serán de seis horas, las 24 horas del día, los 7 días de la semana. "Necesitaremos muchos voluntarios en diferentes momentos", dijo Woodyard.

Las personas que deseen ayudar pueden inscribirse para ser voluntarias en ccdallas.org.

Quienes estén interesados en ser voluntarios, dijo Woodyard, tendrán que pasar múltiples verificaciones, incluida la revisión de antecedentes personales.

El obispo de Dallas, Edward J. Burns alabó el esfuerzo de Caridades Católicas por ayudar a los necesitados.

"Estoy muy agradecido por el liderazgo de Caridades Católicas de Dallas en la coordinación de los voluntarios que van a consolar y asistir a estos jóvenes que han venido en busca de una vida mejor", dijo el obispo.

"En el Evangelio, Cristo nos pide darle la bienvenida al forastero (Mt 25:35), así que estamos llamados a recibir a los inmigrantes que encontramos. Como gente de fe estamos llamados a ofrecer consuelo, ayuda y comprensión a los que han sobrevivido un viaje peligroso para venir acá".

El obispo agregó que aunque cada país tiene derecho a proteger sus fronteras, toda persona tiene derecho a buscar una vida mejor.

"No podemos olvidar que Jesús, María y José fueron inmigrantes cuando escaparon de Belén y entraron a Egipto huyendo de las amenazas de Herodes (Mt 2:13-18)".

"Alguien tuvo que recibir a la Sagrada Familia. Ahora nosotros recibimos a las personas inmigrantes como al mismo Cristo".

Woodyard agregó que la respuesta de la comunidad en Dallas, como era de esperarse, ha sido extraordinaria.

"Vivimos en una comunidad muy generosa. Estamos orgullosos de ser parte de una comunidad que hará todo lo que esté a su alcance para evitar que los niños sufran", dijo Woodyard, y agregó que al 18 de marzo tenían alrededor de 180 voluntarios, pero enfatizó que probablemente se necesitarían mas.

"Esta necesidad la vamos a tener durante 90 días o más. Si bien estamos recibiendo esta gran afluencia ahora, dentro de dos semanas, podríamos estar batallando. Va a ser un esfuerzo continuo conseguir voluntarios".

En cuanto a donaciones materiales, Woodyard dijo que actualmente no hay necesidad de donar artículos.

"Cuidaremos a estos jóvenes y haremos lo que se pueda por ellos porque nuestra fe nos llama a seguir el llamado del Evangelio", dijo el obispo Burns. "Estamos llamados a seguir la regla de oro como discípulos de Jesucristo: tratar a los demás tal y cómo queremos que ellos nos traten a nosotros", (Mt 7:12). 

Otras organizaciones, iglesias y entidades también han respondido al llamado de ayuda, entre ellas Dallas Area Interfaith (DAI).

Josephine Lopez-Paul, líder de organizadores de DAI dijo que voluntarios de varias parroquias en Dallas que han recibido el entrenamiento como líderes comunitarios, serán fundamentales para entrevistar a los jóvenes, hacer contacto con sus familiares en el país y conocer detalles relevantes de cada caso.

"Los líderes parroquiales son vitales en esta situación", explicó Lopez-Paul. "Se trata de personas que han seguido un proceso previo de capacitación, que manejan el idioma nativo de los jóvenes que están llegando y tienen en regla la documentación exigida por la Diócesis de Dallas en lo que se refiere al Ambiente Seguro", agregó.

Las parroquias de San Lucas en Irving, María Inmaculada en Farmers Branch y San Juan Diego en Dallas, fueron mencionadas por López-Paul como aquellas fuentes de voluntarios mas útiles en este momento.

"Se trata de iglesias donde la comunidad centroamericana está más presente", dijo Lopez-Paul. "Son líderes que conocen la dinámica migratoria porque muchos la han experimentado personalmente y se han capacitado para servir a su comunidad. Llegó ese momento".

Explicó que el proceso de coordinación está en marcha para permitir que la información de los líderes parroquiales aptos para ser voluntarios en el Centro de Convenciones, sea alimentada dentro de la base de datos de Caridades Católicas.

Agregó que DAI ha enviado hasta ahora los datos de 88 voluntarios para que sean verificados por Caridades Católicas. 

Además de la Iglesia Católica, Lopez-Paul dijo que se está trabajando con las iglesias Episcopal, Metodista, Luterana, Judía y Presbiteriana, cuyos líderes también han recibido entrenamiento de DAI en el pasado para servir a la comunidad.

"Este es un esfuerzo coordinado por el bien de una comunidad que ha experimentado muchas dificultades y merece ayuda", enfatizó.