Migrantes expulsados de los Estados Unidos y enviados de regreso a México bajo el Título 42 caminan hacia México en el puente fronterizo internacional Paso del Norte en Ciudad Juárez, México, el 21 de mayo de 2022. La restricción de la política de salud de los Estados Unidos, impuesta por la administración Trump, ha mantenido a algunos migrantes fuera de los Estados Unidos debido a las preocupaciones de COVID-19. (Foto CNS/José Luis González, Reuters).
Migrantes expulsados de los Estados Unidos y enviados de regreso a México bajo el Título 42 caminan hacia México en el puente fronterizo internacional Paso del Norte en Ciudad Juárez, México, el 21 de mayo de 2022. La restricción de la política de salud de los Estados Unidos, impuesta por la administración Trump, ha mantenido a algunos migrantes fuera de los Estados Unidos debido a las preocupaciones de COVID-19. (Foto CNS/José Luis González, Reuters).

WASHINGTON (CNS) — La tan esperada fecha del 23 de mayo — en la que supuestamente tendría que haber expirado el Título 42 — vino y se fue en la frontera entre Estados Unidos y México sin ningún cambio que permitiera el ingreso de migrantes, incluyendo solicitantes de asilo, luego de que un juez federal impidiera que el gobierno levante esta medida sanitaria instituida durante la pandemia.

Los funcionarios de la administración de Joe Biden habían anunciado que el gobierno eliminaría el Título 42 en tal fecha; esta restricción de la era de Donald Trump impedía la entrada de inmigrantes, citando preocupaciones de salud al comienzo de la pandemia de coronavirus en 2020.

Sin embargo, justo cuando esta medida estaba a punto terminar, el juez Robert R. Summerhays, designado por Trump en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Oeste de Luisiana, expresó el 20 de mayo que "el tribunal concluye que el interés público se beneficiaría de una orden judicial preliminar impidiendo la terminación de las órdenes del Título 42 de los CDC".

La administración de Biden — que ha sido criticada por no poner fin a la medida antes — señaló que estaba esperando la orden de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades para poner fin al Título 42.

Dicha orden llegó a principios de abril, cuando los CDC determinaron que, debido a un mejor acceso a las vacunas, un plan para inmunizar a los migrantes y reducir las tasas de infección, la medida podía levantarse.

Las autoridades en la frontera entre Estados Unidos y México comenzaron a prepararse para un aumento de inmigrantes, incluso cuando políticos de ambos partidos se pusieron en contra de acabar con del Título 42.

El fallo fue una respuesta a una demanda en la que 24 "estados demandantes" citaron que la agencia de salud "no consideró los efectos de una rescisión del Título 42 en la aplicación de la ley de inmigración y los estados".

Eso incluye tener que gastar recursos en "costos de educación, atención médica, y justicia penal" debido a un "aumento en los cruces fronterizos y que este aumento resultará en un aumento de inmigrantes ilegales que residen en los estados".

Los grupos religiosos, incluyendo organizaciones afiliadas a la Iglesia Católica, que apoyan a los inmigrantes, respondieron rápidamente al fallo.

"Usando la pandemia de COVID-19 como pretexto para cerrar la frontera de Estados Unidos a quienes buscan protección, la política ha resultado en más de 1.9 millones de expulsiones sin el debido proceso", manifestó el Servicio Luterano de Inmigración y Refugiados en un comunicado del 20 de mayo.

El fallo, declaró la organización LIRS, "significa que el Título 42 no será rescindido el 23 de mayo como lo planeó la administración, evitando que las personas que huyen de la violencia y la persecución ejerzan su derecho legal a buscar asilo".

Network, un cabildeo católico por la justicia social, dijo que el fallo estaba enviando a los solicitantes de asilo "de vuelta al peligro".

"Las expulsiones continuas del Título 42 solo significarán más peligro y muerte para los migrantes que buscan seguridad en la frontera de Estados Unidos", dijo Ronnate Asirwatham, directora de relaciones gubernamentales de Network.

"El Título 42 se invocó por primera vez como una política de salud. Desde entonces, se ha utilizado como una política de expulsión para terminar con el asilo tal como lo conocemos.

"Buscar asilo es legal. Los buscadores de justicia no permitirán que nuestras políticas federales se dobleguen ante la xenofobia".

La administración de Biden dijo que apelaría el fallo, pero que también continuaría aplicando la medida hasta entonces.

"Esto significa que los inmigrantes que intenten ingresar ilegalmente a los Estados Unidos estarán sujetos a expulsión bajo el Título 42", dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, en un comunicado del 20 de mayo.

Los católicos que trabajan con inmigrantes en México y América Central expresaron su decepción con el fallo del Título 42 de la corte.

"El Título 42 solo significó que más personas fueron deportadas. Pero la intención de migrar sigue siendo la misma", dijo a Catholic News Service la hermana scalabriniana Nyzelle Juliana Donde, directora del ministerio migrante de los obispos hondureños. "La salida de Honduras continúa todos los días".

"De alguna manera creen que han mantenido a COVID fuera de los Estados Unidos" con el Título 42, dijo el padre scalabriniano Pat Murphy, quien dirige un refugio para migrantes en Tijuana, México.

"Tal vez al principio (Título 42) tenía una lógica. Pero no una vez que abrieron la frontera en noviembre (2021) a todos los que quieran ir y venir; ¿Por qué los migrantes tendrían COVID y los turistas no?"

El padre Murphy dijo el 20 de mayo que la cantidad de migrantes que llegaban a Tijuana era "la mayor desde 2020". Dijo que tenía 105 personas en su refugio.

El hermano dominicano Obed Cuellar, director del refugio diocesano para migrantes en Piedras Negras, frente a Eagle Pass, Texas, estaba sirviendo comida a más de 300 migrantes diariamente mientras la gente llegaba en grandes cantidades antes de que posiblemente se levantara el Título 42.

"No estamos preparados, porque no hay ayuda de ningún lado: ni del gobierno, ni de la iglesia, ni de nadie", dijo. "La gente está durmiendo en la calle".

El hermano Cuéllar informó que al menos 80 personas se ahogaron en 2022 al intentar cruzar el Río Bravo, algo que atribuyó a que "llegaron más personas e intentaron cruzar".

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David Agren contribuyó a esta nota desde Ciudad de México.