Un hombre ora durante un servicio vespertino en la capilla de la Iglesia de la Misión Dolores en Los Ángeles. El proyecto Guadalupe Homeless de la iglesia administrada por los jesuitas ofrece alojamiento y servicios sociales para hombres y mujeres sin hogar. La gran mayoría de los residentes del refugio son latinos, muchos de los cuales son indocumentados. (Foto CNS / David Maung)
Un hombre ora durante un servicio vespertino en la capilla de la Iglesia de la Misión Dolores en Los Ángeles. El proyecto Guadalupe Homeless de la iglesia administrada por los jesuitas ofrece alojamiento y servicios sociales para hombres y mujeres sin hogar. La gran mayoría de los residentes del refugio son latinos, muchos de los cuales son indocumentados. (Foto CNS / David Maung)

WASHINGTON — Los presidentes de dos comités de los obispos de Estados Unidos, dijeron el 3 de julio que se oponen a una regulación propuesta por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD) argumentando que la misma llevaría a la separación o inestabilidad de muchas familias.

La regulación, presentada en mayo, busca evitar que las personas que están ilegalmente en el país reciban ayuda federal para vivienda, la cual la administración del presidente Donald Trump ha dicho que solo debe estar disponible para residentes legales o ciudadanos.

La propuesta de HUD afectaría a 25,000 familias que actualmente reciben tales beneficios porque tienen estatus migratorio "mixto" en sus hogares, es decir, por lo menos un miembro de la familia es indocumentado mientras los otros familiares son ciudadanos o residentes legales.

Al ser implementada, esta disposición haría a estas familias inelegibles para programas de vivienda pública o de asistencia específica como vivienda del gobierno, programas de préstamos para vivienda y negaría vales para vivienda.

"La regulación propuesta tendría terribles consecuencias para miles de familias con estatus mixto", dijo el obispo Joe S. Vásquez de Austin, Texas, presidente del comité de migración. "Obligaría a estas familias a hacer una elección desgarradora --sufrir la separación familiar para que los miembros elegibles puedan continuar recibiendo esencial asistencia de vivienda o permanecer juntos y perder tal asistencia".

"Ninguna familia debería tener que escoger entre la unidad y la estabilidad. Instamos a HUD a que retire esta regulación propuesta profundamente preocupante", dijo en un comunicado difundido por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB).

Al obispo Vásquez se unió el obispo Frank J. Dewane de Venice, Florida, presidente del comité de justicia doméstica y desarrollo humano, quien dijo: "El derecho a una vivienda decente, segura y accesible está fundado en la dignidad fundamental de cada persona".

"Al proponer esta regulación, HUD reconoce la necesidad de más asistencia de vivienda, así los que la necesitan no tendrían que padecer largas esperas para programas que están sobrecargados por la demanda. Hay que hacer más para responder a las necesidades de vivienda en este país, pero no se debe hacer a costo de las familias con estatus migratorio mixto", dijo.

El comunicado de los obispos fue emitido un día después de que un grupo de líderes católicos sometieran sus comentarios a la división de regulación de HUD, pidiendo al departamento que "retire esta profundamente errónea regla propuesta".

Los comentarios fueron presentados por líderes de USCCB, Caridades Católicas USA, Red Católica Legal de Inmigración Inc. y la Asociación Católica de Salud.

Al final de su carta de once páginas, el grupo expresó: "HUD no debe dejar al lado su responsabilidad de servir a los pobres y vulnerables, y asegurar que vivienda segura, decente y accesible esté disponible para familias de estatus migratorio mixto".

La regulación propuesta fue presentada el 10 de mayo y el periodo para comentarios públicos termina el 9 de julio.