Un nuevo programa de formación sacramental para personas sordas y con problemas de audición ofrece información catequética para adultos en lenguaje de señas americano. 

El proyecto Hands of Grace: The Catholic Sacraments in American Sign Language, diseñado por Ascension Press, compañía y apostolado en formación de la fe católica, está disponible en inglés desde el 6 de enero. Este fue desarrollado por el sacerdote Sean Loomis, el capellán para el Apostolado de Sordos de la Arquidiócesis de Filadelfia (Estados Unidos).

Los creadores de este nuevo proyecto esperan que los materiales, diseñados específicamente para la comunidad sorda y con problemas de audición, pueda llenar las brechas dejadas por otros programas catequéticos y abordar algunos de los desafíos únicos que enfrentan las personas con discapacidad auditiva, que pueden tener dificultades para participar en la misa, la confesión y la comunidad católica.

“Un gran reto entre los sordos es que ellos reciben muy poca catequesis,  y aunque ese es el caso de la mayoría de los católicos, esa catequesis se empobrece de manera significativa para los sordos”, dijo el padre Loomis, “La mayoría de la gente con sordera no está interesada en la catequesis por esta razón. Ellos se sienten desmotivados”, agregó.

El padre Loomis dijo que “solo el 1% de personas sordas van a Misa, porque sienten que la Iglesia, de cualquier denominación, realmente no tiene nada que ofrecerles”.

El nuevo proyecto ofrece videos de tres partes por cada sacramento. Cada parte dura aproximadamente de 6 a 10 minutos, luego juntos discuten la presencia del sacramento en las escrituras y en la tradición, la teología del sacramento y el significado personal que tiene el sacramento en sus vidas.

El primer video los introduce a la defensa de las escrituras, que es en donde Cristo estableció los sacramentos, para que puedan estar expuestos al Mundo de Dios y al de los escritos de los Padres de la Iglesia. De modo que ellos puedan ver que lo que la Iglesia Católica cree no es algo fabricado en algún lugar del camino, sino que ha sido la misma creencia desde el principio de la Iglesia hasta ahora”, explicó el sacerdote Loomis.

“El segundo video es sobre el aspecto teológico de esto”, dijo. “Es lo que está detrás de la catequesis; lo que realmente pasa en el Plan Divino cuando el sacramento es recibido. Así que es una suerte de aproximación dogmática”.

“El tercero es sobre vivir en la gracia. Ya que eres un bautizado, por ejemplo, ¿qué significa el sacramento en tu vida? Yo quiero que practiquen el ejercicio mental de tomar la teoría y abstraer la teología para aplicarla concretamente a sus muy específicas y particulares circunstancias de vida”, agregó.

El programa incluye también un libro de trabajo, en el cual se ofrecen citas de santos y del catecismo, así como obras de arte. El religioso Loomis resaltó el valor del trabajo artístico como un estímulo visual para los católicos sordos que rezan y aprenden sobre la historia de la Iglesia.

“Yo tengo también Visio Divina”, dijo, un tipo de oración “donde ellos miran una obra de arte y aprenden a leer ese arte cristiano, para ver qué es en lo que ellos realmente creen. De esa forma, estoy tratando de exponerlos a la riqueza del arte cristiano que ha sido parte de nuestra herencia”.

Después de años de práctica, el padre Loomis dijo que ha logrado entender mejor la soledad y la incomprensión que suele afrontar la comunidad sorda. El Sacramento de la Reconciliación es particularmente retador, dijo.

“Ellos pueden acudir a un sacerdote oyente y escribir sus pecados en una hoja de papel, de hecho es algo que algunos hacen. Por supuesto, ellos experimentan una menor satisfacción con eso, ya que no pueden recibir ningún comentario del sacerdote. No se sienten consolados por las palabras de absolución, porque no pueden escucharlos”.

Detrás del liderazgo del sacerdote Loomis, el Apostolado de Sordos de la Arquidiócesis de Filadelfia ha estado dispuesto a designar intérpretes de 13 diferentes iglesias y ofrecer una misa enteramente en lenguaje de señas americano.

“Cuando ofrezco una misa, no la expreso oralmente y tengo un intérprete parado cerca de mí. Hago toda la Misa en lenguaje de señas americano, de modo que puedan experimentar la encarnación de Cristo, que viene a ellos como son, in persona Christi, a través de mi sacerdocio”, dijo.

El padre Shawn Carey, director y capellán del Apostolado de Sordos de la Arquidiócesis de Boston, entiende el significado de estos ministerios de primera mano.

El sacerdote Carey, quien nació sordo y creció en Massachusetts, dijo a la agencia de noticias CNA que él enfrentó dificultades en el acceso a clases de catequesis de niño.

La familia del presbítero Carey tuvo que acercarse a algunas parroquias católicas para encontrar una clase de primera comunión que estuviera dispuesta a trabajar con él. Finalmente, en lugar de ello, un pastor decidió contratar un tutor privado para él. Si bien empezaron a surgir mejoras en el tema en algunas áreas, todavía existen retos como la posibilidad de Misas sin intérpretes y videos teológicos sin subtítulos, dijo.

“Sin embargo, estamos progresando”, dijo. “Tenemos un buen número de sacerdotes sordos que han sido ordenados, lo cual es genial. Así que eso es realmente positivo”, añadió el sacerdote.

También se han logrado avances con recursos adicionales, agregó, aunque aún queda mucho por hacer.

El padre Carey recientemente participó en la traducción del catecismo juvenil YouCat en lenguaje de señas americano. Una serie de videos semanales para analizar las 527 preguntas del YouCat.

El religioso Carey dijo que al ser un sacerdote sordo, le permite relacionarse con la comunidad sorda para acercarlos a los sacramentos y la fe. Uno de sus recuerdos favoritos de su ministerio fue el liderar católicos sordos a una peregrinación por el Día Mundial de la Juventud en Cracovia. Esta experiencia fue una oportunidad para crear puentes entre la comunidad sorda y el resto de fieles en la Iglesia.

“Como sacerdote sordo es realmente beneficioso tener la posibilidad de ejercer mi ministerio con personas sordas, porque tenemos experiencias de vida similares y compartimos vivencias de lucha mientras crecemos. Tenemos tanto en común que las personas que no son sordas no necesariamente lo entenderían”, señaló.

Traducido y adaptado por Cynthia Pérez. Publicado Originalmente en CNA.