Una reciente encuesta de la Universidad de Georgetown, la universidad católica más antigua de los Estados Unidos, reveló que entre los diáconos ordenados sacerdotes en este 2022, un 22% pertenece a la comunidad latina, una cifra récord en el periodo de un año.

La encuesta “The Class of 2022 Survey of Ordinands to the: Priesthood” fue publicada a fines de abril por el Centro de Investigación Aplicada en el Apostolado (CARA), un centro nacional de investigación en ciencias sociales aplicadas sin fines de lucro de la Universidad de Georgetown.

“Tres de cada cinco sacerdotes ordenados, un 60% son caucásicos. Uno de cada cinco, 22% es hispano/latino. Uno de cada diez, 11%, es asiático/isleño del Pacífico/nativo de Hawái. Relativamente pocos, un 4%, son africanos/afroamericanos”, indica el documento de CARA.

En el 2021, el 16% de los nuevos sacerdotes en Estados Unidos eran latinos y hace 10 años la cifra era del 15%.

Si bien alcanzar el 22% no representa un aumento sostenido en el tiempo, según CARA, sí es un hito positivo, dada la gran población de hispanos en los Estados Unidos y la falta de representación latina en el clero.

Según Hosffman Ospino, profesor de educación religiosa y experto en católicos hispanos en Estados Unidos del Boston College, solo el 8.5% de todos los sacerdotes en el país son latinos, a pesar de que la comunidad hispana representa aproximadamente un 55% de la población católica actual.

“Hay un grupo creciente de seminaristas hispanos y está generando más sacerdotes. Esta es una tendencia en la dirección correcta”, dijo Ospino al National Catholic Register.

El experto también destacó que “solo el 26% de los latinos en los Estados Unidos son nacidos en el extranjero”, y por lo tanto, solo “el 20% de los latinos no hablan inglés con fluidez”.

Agregó que el 94% de los hispanos menores de 18 años en el país son ciudadanos naturales y hablan inglés.

Ospino resaltó que los obispos católicos de los Estados Unidos están preocupados por fomentar más vocaciones latinas al sacerdocio.

“Una forma de hacerlo es tener sacerdotes latinos trabajando en las oficinas de vocaciones. Otra manera es aumentar el número de niños hispanos que asisten a escuelas católicas. Esto ayuda a las personas a crecer como católicas y a discernir un camino hacia el sacerdocio”, explicó.

Ospino también cree que todos los arzobispos y cardenales deben hablar español con fluidez, ya que la mayoría de las principales ciudades del país tienen una población hispana significativa.

Las estadísticas de CARA también señalaron que el 26% de todos los sacerdotes ordenados este año en los Estados Unidos nacieron en el extranjero, principalmente en México, Brasil y Colombia, pero también en países como Vietnam e India.