Con video llamadas, canto de villancicos y otras iniciativas, los centros asistenciales conectan a los adultos mayores con sus seres queridos y llevan alegría durante esta Navidad marcada por las restricciones para evitar contagios de COVID-19.

Por la pandemia, las celebraciones navideñas serán diferentes este año para los residentes de Mullen Home for the Aged en Denver (Estados Unidos), quienes, para protegerse del coronavirus, no podrán visitar a sus familiares o socializar tanto entre ellos en estas fiestas.

A medida que los residentes sienten los efectos de meses de cuarentena, los miembros del personal están trabajando para ayudarlos a conectarse con sus seres queridos a través de llamadas virtuales, actividades individuales y oportunidades para el crecimiento y el cuidado espiritual.

El hermano capuchino Anthony Monahan, quién ministra a los ancianos en Mullen Home desde hace nueve años, indicó que los residentes a menudo sienten más ansiedad durante las fiestas, pero este año es aún más agotador para ellos porque quieren ver a sus familias en persona y no pueden.

El hermano Monahan señaló que los residentes son como su familia e indicó que, durante sus charlas y reuniones individuales en este tiempo de cuarentena, trata de ayudar a los ancianos a encontrar la alegría del momento.

“Los inspiramos a seguir adelante, a mantenerlos positivos, a mantenerlos a flote, para que aprendan disfrutar de lo que tienen por el momento, aunque sus seres queridos no puedan estar aquí en persona”, agregó.

La religiosa de las Hermanitas de los Pobres, enfermera, administradora y vocations outreach manager en Mullen Home, hermana Carolyn Martin, indicó que los residentes entienden el sacrificio que se está haciendo durante la pandemia, pero subrayó que los ancianos quieren “saber que la gente no los ha olvidado”.

Los residentes también quieren sentir que los escuchan y que son especiales, dijo Lauren Flores, directora de life-enrichment for skilled nursing en Mt. San Antonio Gardens en Pomona, California, donde viven aproximadamente 200 ancianos.

“En este momento, lo más importante es que los ayudemos a mantenerse en contacto con su familia y hagamos que sea una experiencia lo más significativa y positiva posible mientras los mantenemos seguros”, dijo.

Flores indicó que, si bien las visitas en persona han sido limitadas, Mt. San Antonio Gardens ha capacitado al personal para facilitar las visitas virtuales en Zoom y FaceTime y ha adquirido más tablets, pues los cinco iPads de la comunidad no fueron suficientes para las llamadas de Zoom el Día de Acción de Gracias.

Asimismo, Flores indicó que, en California, donde las restricciones de COVID-19 a las iglesias han sido más estrictas, Mt. San Antonio Gardens ha estado trabajando con un diácono católico para ofrecer a los residentes la Sagrada Comunión.

Por otro lado, la directora de marketing de Cerenity Marian Senior Care, Sharyl Kaase, señaló que el centro dará una serenata con villancicos a los residentes desde el patio durante la temporada navideña y agregó que los adultos mayores también asistirán a una celebración navideña en grupos más pequeños.

La hermana Martin indicó que en Mullen Home, el personal con disfraces navideños llevará golosinas durante las visitas individuales y ofrecerá conciertos festivos por televisión en honor a los residentes.

“Se han formado amistades y se han vuelto aún más significativas con la pandemia y todos los sacrificios”, agregó.

Flores dijo que muchos residentes han tratado de mantenerse en contacto entre ellos, a veces a través de llamadas de Zoom de habitación en habitación.

Junto con las visitas, el cuidado espiritual de los residentes es importante, dijo la hermana Martin. Mullen Home ofreció un día de formación de Adviento por televisión con charla, reflexión, confesiones y tiempo a solas con un sacerdote.

Además, indicó que una tarjeta, calendario o nota de la parroquia para un residente también es importante, especialmente para los ancianos cuyas casas no pueden tener Misa debido a las restricciones del coronavirus.

“La fe es tan significativa a medida que envejecen”, dijo. “Tienen más tiempo para reflexionar sobre lo que es más importante, en términos de fe, Dios y su propio desarrollo espiritual”.

La hermana Martin agregó que, a pesar de los desafíos, los residentes han enfrentado altibajos antes y lo están afrontando.

“Creo que sus vidas son tan ricas y plenas como pueden ser durante esta época de pandemia”, dijo. “Será mucho mejor más adelante, cuando se levante la cuarentena. Son resistentes. Son asombrosos. Son tan buenos ejemplos; nos inspiran todos los días”, concluyó.

Traducido y adaptado por Harumi Suzuki. Publicado originalmente en National Catholic Register