WASHINGTON (CNS) — En un artículo de opinión en el diario The Washington Post, la hermana Norma Pimentel, conocida por su trabajo con inmigrantes en la frontera entre México y Estados Unidos cerca de Brownsville, Texas, hizo una petición reciente para que el público no se olvide de la difícil situación de los solicitantes de asilo durante la pandemia de coronavirus.

También pidió el fin de los Protocolos de Protección de Migrantes, conocidos como MPP y también la política "Quédate en México", que deja a los solicitantes de asilo al otro lado de la frontera hasta que se juzgue su caso.

La hermana Pimentel, de las Misioneras de Jesús, es directora ejecutiva de Caridades Católicas del Valle del Río Grande en Brownsville, donde operaba un gran refugio que ayudaba a los inmigrantes que habían sido liberados de la custodia de inmigración.

Sin embargo, como muchos fueron detenidos en la frontera debido a la nueva política de 2019 que los mantiene en México antes de buscar asilo en los EE. UU., ella ha trasladado su ayuda al otro lado de la frontera a un campamento de migrantes en Matamoros, México.

"Nuestro campamento es una improvisada 'ciudad de tiendas de campaña' llena con cerca de 1.500 mujeres, hombres y niños vulnerables que esperan noticias sobre sus solicitudes de asilo en los Estados Unidos. Estas familias viven en carpas donadas y están a la intemperie y misericordia del clima extremo", dijo. "Aquí, las temperaturas pueden elevarse por encima de los 100 grados Fahrenheit, y cuando llueve, los aguaceros destruyen su único refugio y los dejan en pozos de lodo".

"Imagínese vivir en tal incertidumbre, donde incluso lo básico como agua corriente y un lugar para ducharse son inexistentes; donde tiene que depender de organizaciones externas para obtener alimentos, que tiene que cocinar a fuego", continuó. "Al igual que las cárceles y hogares de ancianos que han sido caldo de cultivo para el virus en los Estados Unidos, el campamento está lleno de personas que por ahora no van a ninguna parte".

Aunque hasta ahora solo se ha reportado un caso de COVID-19 en el campamento, las organizaciones han ayudado a los migrantes a observar una higiene estricta y mantener la distancia, pero las condiciones podrían conducir a un brote a gran escala, advirtió.

"Si bien su éxito de defenderse de COVID-19 hasta ahora es admirable, lo más importante de tener en cuenta sobre la situación general es que simplemente no debería estar sucediendo", escribió. "Esta política de MPP no trata a las personas con dignidad. No deberíamos obligar a las personas a que esperen por una petición de asilo, dejarlos solos buscando seguridad para ellos y sus familias, mientras acampan bajo las inclemencias del tiempo, durante meses a la vez".

"Es contrario a nuestras leyes y a los dictados de la humanidad. La historia de estos solicitantes de asilo se ha desvanecido de las portadas de los periódicos estadounidenses y de las pantallas de televisión, pero la situación cruel e injusta continúa", dijo la hermana Pimentel. 

Ella suplicó al público que pensara en los refugiados que están siendo rechazados y que no tienen un lugar adonde ir en medio de una pandemia.

"Si bien sé que muchas personas en muchos lugares están lidiando con mucho, les insto a no mirar hacia otro lado de la frontera en este momento. No ignoren el sufrimiento que está ocurriendo aquí. Es hora de que terminemos con esto, y que poner fin a la política de MPP. Hasta que eso suceda, continuaremos ayudando a aquellos que están indefensos, cuyo único 'crimen' es tratar de buscar protección para ellos y sus familias", escribió.