ALBANY, N.Y. (CNS) — Mientras el número de casos y muertes por COVID-19 continúa aumentando en los Estados Unidos, la pandemia tuvo un efecto terrible en la Congregación de las Hermanas de San José de Carondelet, en Latham, Nueva York. En diciembre, nueve hermanas de allí murieron a causa de COVID-19, cuando casi la mitad de los residentes se infectaron durante un brote en la casa provincial que ha afectado a 47 hermanas y 26 empleados desde octubre.

"Como todos los miembros de nuestra comunidad global, las hermanas de San José de Carondelet han estado luchando con las trágicas consecuencias de COVID-19.

Estamos de luto por la pérdida de nueve amadas hermanas por esta terrible enfermedad", dijo la hermana de San José Joan Mary Hartigan, directora de la congregación en la provincia de Albany.

En una declaración al periódico diocesano de Albany The Evangelist, la hermana Joan Mary dijo que de las 47 hermanas, la mayoría se han recuperado; pero tres hermanas de la casa provincial están siendo atendidas por sus médicos personales debido al virus.

Las nueve hermanas que murieron tenían entre 84 y 98 años. Veintiún empleados que dieron positivo se han recuperado, mientras que cinco empleados están en cuarentena en su casa.

Dijo que el hogar está siguiendo todas las directrices de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y el Departamento de Salud del estado de Nueva York "para limitar la propagación del virus en la mayor medida posible, incluyendo el uso de equipo de protección personal apropiado, la cuarentena de las hermanas que tienen COVID-19 y la prohibición total de acceso del público".

"Rezamos para que el creciente número de casos en todo nuestro país sea temporal y lamentamos la pérdida, no sólo de nuestras nueve hermanas, sino también la pérdida de todas las vidas durante esta pandemia. Esperamos la vacuna y el fin de esta crisis mundial de salud", añadió.

The Albany Times Union fue el primer medio en informar sobre la muerte de las hermanas el 30 de diciembre.

La casa provincial de la orden en Latham, a siete millas de Albany, es la sede de la provincia de Albany y hogar de 114 hermanas. Muchas están jubiladas y necesitan cuidados a largo plazo.

Desde el Día de Acción de Gracias, los casos se han disparado por todo el país y en el norte del estado de Nueva York.

Con la reciente celebración de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, muchos temen que lo peor esté aún por venir en enero.

El índice de casos positivos, basado en un promedio de siete días, que ha llegado al 12.4 por ciento en el condado de Albany, es actualmente del 10.5 por ciento y del 10.8 por ciento en el condado de Schenectady, según la tabla informativa del COVID-19 del estado.

"Todos en la Diócesis de Albany estamos rezando por las hermanas durante este tiempo difícil", dijo Mary DeTurris Poust, directora de comunicaciones de la Diócesis de Albany.

"A la pérdida de tantas hermanas queridas que sirvieron a otros tan desinteresadamente durante décadas, se suma la dificultad de no poder celebrar sus vidas como comunidad debido a las restricciones por el COVID".

"En cuanto a tantas personas que han perdido a sus seres queridos en los últimos meses, el ya difícil proceso del duelo se hace aún más difícil por el aislamiento y el no poder despedirse".

El reciente aumento de infecciones y muertes es aún más inquietante cuando se toman en cuenta los estrictos procedimientos que las hermanas han aplicado desde que comenzó la pandemia, como restringir el acceso público y las visitas a la casa provincial, incluso de otras hermanas, y cancelar eventos, reuniones y programas.

La muerte de estas hermanas ocurre después de la muerte por COVID-19 de ocho hermanas a mediados de diciembre en Milwaukee que habían estado viviendo en el complejo Notre Dame de Elm Grove.

Al igual que con las Hermanas de San José, las Hermanas Escolares de Notre Dame de la Provincia del Pacífico Central, que tienen su dependencia principal en San Luis y cuidan a las hermanas en el centro de salud de Wisconsin se enteraron de un caso positivo dentro de la comunidad aproximadamente el Día de Acción de Gracias.

Según se informa, la primera muerte ocurrió el 9 de diciembre, pero el día con más fallecimientos fue el 14 de diciembre, cuando murieron cuatro hermanas. Muchas de estas hermanas habían sido profesoras.