PHOENIX (CNS) — En un momento de intensa división en el país, el Evangelio nos llama al amor, expresó el obispo auxiliar Eduardo A. Nevares de Phoenix en una reflexión virtual para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que se llevó a cabo del 18 al 25 de enero.

"Oremos todos para que el Espíritu Santo sea derramado sobre nosotros y nos traiga mayor amor y unidad entre todas las iglesias cristianas", acotó el obispo.

"Hay tanta confusión, tanta división, tanta ansiedad, tantas cosas terribles sucediendo en nuestro mundo", dijo el obispo Nevares. "¿Podemos escuchar el Evangelio — las buenas nuevas de Jesús — y no solo escucharlo, sino ponerlo en práctica? Esta es mi esperanza para cada uno de nosotros al comenzar este nuevo año".

Arizona Faith Network (Red de Fe de Arizona) organizó actividades virtuales para la Semana de Oración. El obispo auxiliar de Phoenix y otros líderes de tradiciones cristianas se surnaron para ofrecer mensajes de video todos los días de la semana.

El obispo Nevares, cuyo mensaje de video fue el 18 de enero, ha estado involucrado en esfuerzos ecuménicos durante varios años a través del Movimiento Juan 17, con sede en Scottsdale, Arizona. El también contribuyó a la publicación de un libro sobre el tema.

En su video, el obispo reflexionó sobre el mandamiento de Jesús de "amarse los unos a los otros como yo los he amado".

En años anteriores, Arizona Faith Network organizó servicios religiosos durante la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos en diferentes iglesias, con el líder regional de esa iglesia ofreciendo una reflexión.

Debido a las continuas preocupaciones sobre la pandemia de coronavirus Covid-19, los organizadores optaron este año por ofrecer meditaciones diarias a las que las personas pudieran acceder a su conveniencia.

"Sentimos que una meditación diaria ayudaría a elevar las diversas voces y tradiciones del cristianismo en Arizona", expuso la Reverenda Katie Sexton-Wood, directora ejecutiva de Arizona Faith Network.

El arzobispo Hovnan Derderian de la Iglesia Apostólica Armenia en la Diócesis Occidental de América del Norte — que tiene su sede en Burbank, California, pero incluye a Arizona en su jurisdicción — reflexionó sobre la parábola de la semilla de mostaza, exhortando a los cristianos unirse contra las amenazas comunes y desafíos.

"Si no podemos hacer de nuestra vida el reflejo de la vida de Cristo y su amor, si no podemos crear una comunidad cristiana, si no somos capaces de perseguir la moral cristiana, si no somos capaces de convertirnos en portadores de la antorcha de la fe de nuestros antepasados y ser testigos de la vida de Cristo", señaló, "entonces el cristianismo se convierte únicamente en un movimiento y la comunidad se ve privada de un fuerte sentido de compromiso".

Además de las reflexiones diarias, la red también patrocinó un Servicio de Oración Conmemorativa Interreligiosa sobre el COVID el 19 de enero, invitando tanto a voces de tradiciones religiosas cristianas y no cristianas a ofrecer oraciones.

Aunque ningún clero católico pudo participar, el laico Lupe Conchas, quien trabaja como organizador regional del suroeste de la organización cristiana contra el hambre Bread for the World (Pan para el Mundo), ofreció una oración desde una perspectiva católica.

"Tenía mi rosario en la mano, así que me sentí llamado a rezar ... para ofrecer ese tiempo y espacio", dijo Conchas en una entrevista, quien asiste a la Iglesia de San Mateo en Phoenix.

"Esta oración de unidad nos ayuda a reunirnos y realmente enfocarnos en lo que importa, y para nosotros, eso significa enfocarnos en las comunidades más vulnerables".

Bread for the World fue fundada por un pastor luterano en 1974, pero desde sus comienzos esta organización ha reunido a cristianos de múltiples tradiciones religiosas. Actualmente, el obispo retirado Richard E. Pates de Des Moines, Iowa, es parte su junta directiva.

"Al hambre no le importa si eres católico o luterano o si eres presbiteriano, bautista o evangélico, el hambre va a afectar a todos independientemente de ello", expuso Conchas.

"Somos muy influyentes cuando nos unimos, y creo que tenemos el poder de elevar las historias de los cristianos en todo el país y en todo el mundo", agregó, "y podemos enfocarnos juntos en los más vulnerables".

En una entrevista, el padre David Loeffler, director de asuntos ecuménicos e interreligiosos de la diócesis de Phoenix, reflexionó sobre la naturaleza de la unidad cristiana basada en la "Oración del Sumo Sacerdote" de Jesús para que "todos sean uno" en Juan 17.

"Es una unidad que no es solo uniformidad, que pierde distinción, sino que es una unidad que sigue el modelo de la unidad en la Santísima Trinidad, la Comunión que es la Santísima Trinidad", dijo.

"Está estrechamente relacionado con lo que está a punto de hacer en la cruz".

"Aquí, Jesús está hablando muy cerca de la cruz, y esto es lo que está en su mente, lo que está en su corazón, 'Padre, que sean uno como tú y yo somos uno'".

El padre Loeffler agregó que antes de que se puedan dar pasos hacia la unidad, debe haber un deseo sincero de esa unidad.

En este tiempo de polarización, la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos invita a todos a volver al corazón de Jesús.

"En última instancia, el Espíritu Santo nos une y enciende la caridad dentro de nuestros corazones", dijo.

"Si ves la Semana de Oración como una semana en el calendario en la que tienes que orar por esta causa, entre muchas otras, entonces parecerá perder algo de su relevancia", dijo.

"Pero si ves la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos como un llamado a volver profundamente al corazón de Jesús, encontramos resonancia porque él entra en nuestro dolor".