WASHINGTON (CNS) — La Iglesia Católica y la sociedad estadounidense deben reconocer las contribuciones históricas y actuales de los líderes hispanos y latinos, expresó un obispo de Estados Unidos al comienzo del Mes de la Herencia Hispana celebrado del 15 de septiembre al 15 de octubre.

Este año, el Mes de la Herencia Hispana es especialmente significativo debido a que la Iglesia Católica en Estados Unidos está concluyendo el proceso de cuatro años del Quinto Encuentro Nacional del Ministerio Hispano/Latino, expuso el obispo auxiliar Arturo Cepeda de Detroit, Michigan, quien es presidente del Subcomité de Asuntos Hispanos de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.

El objetivo principal del Quinto Encuentro, o V Encuentro, explicó, ha sido discernir la manera en la que la Iglesia Católica de Estados Unidos puede responder mejor a la presencia hispana/latina y fortalecer las formas en que los hispanos y latinos responden al llamado a la nueva evangelización como discípulos misioneros al servicio de la iglesia y la sociedad.

El Quinto Encuentro y los cuatro eventos similares anteriores han reconocido cómo los hispanos y latinos se han entrelazado en la estructura misma de la iglesia y la sociedad en Estados Unidos por muchas generaciones.

En preparación y durante las reuniones más recientes del Encuentro, se realizó una investigación significativa sobre la presencia de los latinos en la iglesia y en la sociedad estadounidense. Un hallazgo mostró que de 1990 a 2016, la población católica hispana/latina de EE.UU. aumentó en aproximadamente 13.7 millones, mientras que la población católica del país, en general, solo aumentó en aproximadamente 3.6 millones.

Otro hallazgo fue que el porcentaje de hispanos y latinos de EE.UU. que eran católicos en 2016 contemplaba el 52 por ciento, y poco más de la mitad de los católicos menores de 50 años eran hispanos o latinos.

"A medida que el proceso formal del V Encuentro pasa a su fase de implementación, está claro que las numerosas iniciativas que emanan de él muestran el entusiasmo y la vitalidad de la iglesia", señaló el obispo Cepeda.

Para ayudar a resaltar esto, el Subcomité de Asuntos Hispanos de la USCCB llevará a cabo un evento nacional del V Encuentro virtualmente del 9 al 10 de octubre.

"Esperamos que este evento ayude a los integrantes a visualizar el futuro del ministerio hispano y latino tanto a nivel local como nacional, y del liderazgo y participación hispano dentro de sus organizaciones", indicó el obispo Cepeda.

La reunión virtual está diseñada para ayudar a las diócesis, parroquias, y organizaciones católicas a llevar a casa los hallazgos del Quinto Encuentro y ayudarlos a identificar, crear, o perfeccionar sus respuestas pastorales a nivel local.

El Encuentro nacional en octubre de 2018 en Grapevine, Texas, fue la culminación de reuniones parroquiales, diocesanas, y regionales.

De esos encuentros emergieron decenas de prioridades pastorales, que se sintetizaron en un documento final que surgió del V Encuentro para ser utilizado por las diócesis, parroquias, y estructuras nacionales en la elaboración de sus propios planes pastorales de acuerdo con sus realidades y prioridades.

Las continuas limitaciones económicas y de salud generadas por la pandemia del COVID-19 han impedido que muchas diócesis y regiones realicen reuniones en persona, originalmente planeadas para completar el proceso del V Encuentro.

"El proceso del V Encuentro ha demostrado la profunda fe y el compromiso de los hispanos y latinos con la iglesia", comentó el obispo Cepeda. “Al mismo tiempo, ha demostrado su espíritu emprendedor, una profunda conciencia y preocupación por las dolencias sociales de nuestra sociedad, así como su fuerte compromiso con la justicia social, incluyendo una amplia gama de temas de la vida.

"Los hispanos, y en particular los hispanos católicos, están decididos a ser parte de la solución a la realidad actual: la pandemia por el COVID-19, el llamado a la justicia racial, y el impacto continuo del cambio climático global".

A nivel nacional, estas prioridades incluyen el desarrollo del liderazgo, particularmente de los adultos jóvenes hispanos y latinos; un enfoque en el fortalecimiento del matrimonio y la vida familiar; evangelización y catequesis con un fuerte componente escritural; discernimiento vocacional; logro educativo; y generar respuestas a los desafíos pastorales generados por la pandemia del COVID-19, que ha afectado de manera desproporcionada a personas de color, particularmente a negros y latinos.