Una pintura de San Oscar Romero se ve dentro de la capilla carmelita en el Hospital de la Divina Providencia en San Salvador, El Salvador, en esta foto sin fecha. Entonces arzobispo de San Salvador fue asesinado mientras celebraba misa en la capilla del hospital el 24 de marzo de 1980. (Foto CNS/Octavio Duran)
Una pintura de San Oscar Romero se ve dentro de la capilla carmelita en el Hospital de la Divina Providencia en San Salvador, El Salvador, en esta foto sin fecha. Entonces arzobispo de San Salvador fue asesinado mientras celebraba misa en la capilla del hospital el 24 de marzo de 1980. (Foto CNS/Octavio Duran)

WASHINGTON (CNS) — El obispo auxiliar Mario E. Dorsonville de Washington pidió a estudiantes de la Universidad Católica de América, en una Misa bilingüe del 23 de marzo para la fiesta de San Óscar Romero, que oren por la intercesión del santo salvadoreño en los países en guerra.

San Romero fue martirizado el 24 de marzo de 1980, mientras celebraba Misa en una capilla en un hospital para pacientes con cáncer en San Salvador. El día antes de que lo mataran a tiros, había suplicado a los soldados que dejaran de participar en la violencia, en particular contra los civiles, mientras la guerra en el país centroamericano comenzaba.

"Yo quisiera hacer un llamamiento de manera especial a los hombres del ejército y, en concreto, a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles. Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre debe prevalecer la ley de Dios que dice 'No matarás'", dijo San Romero en su penúltima homilía.

"En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno, en nombre de Dios: cesen la represión", dijo.

Un día después de pronunciar esas palabras, formo parte de los más de 70,000 personas civiles asesinadas durante 12 años de guerra.

Aunque las circunstancias eran diferentes, sus palabras proféticas tenían un mensaje apropiado para el mundo ahora que los rusos atacan a los ucranianos, Monseñor Dorsonville dijo: No matar.

"¿Qué diría Oscar Romero si viviera hoy?" preguntó Monseñor Dorsonville.

No cambiarían mucho sus palabras, dijo, porque siguió y defendió el mensaje del Evangelio que va en contra del tipo de matanza que está sucediendo en Ucrania, dijo Monseñor Dorsonville.

"Por eso el santo no era popular", agregó. "Sería simple decir oremos, pero la oración solo es importante si se sigue con acción".

Y las acciones de San Romero fueron amar y defender a los vulnerables, incluso si eso significaba arriesgar su vida, dijo Monseñor Dorsonville.

"El legado de Óscar Romero es enorme... hay una fuente de esperanza y de amor y de sacrificio", dijo, y agregó que el último discurso del prelado contra la guerra fue "un discurso radical, lleno de amor a la persona humana".

Ha sido un ejemplo para muchos en la Iglesia Católica, dijo el obispo Dorsonville.

Uno de ellos es el obispo Ronald A. Hicks de Joliet, Illinois, quien, en un video de YouTube en inglés y español, honró a San Romero en su fiesta el 24 de marzo, diciendo que lleva a San Oscar Romero "en mi corazón".

"Ahora él es uno de mis héroes", dijo Monseñor Hicks, porque es el ejemplo de alguien que vivió completamente dedicado a Dios y dedicado a Jesús.

"Su vida nos muestra que nunca es demasiado tarde para convertirte en la persona que Dios quiere que fueras", dijo, recordando lo que ha leído sobre San Romero: que fue, al principio, un sacerdote tranquilo y estudioso y " la última persona que pensaba que iba a ser un mártir por su fe".

San Romero, "vio a los suyos, sacerdotes, monjas, laicos, católicos (asesinados) injustamente. Entonces, de repente, por el Espíritu Santo, habló en voz alta en contra de la opresión, la injusticia, la violencia", dijo el obispo Hicks en el video. "Pero lo hizo con un gran amor a Dios. El arzobispo fue asesinado en plena celebración de la Misa, y dio su vida por Cristo y el pueblo de Dios".

Explicó que en su escudo de armas de obispo, hay una ramita de romero, en homenaje al santo.

"Esto me ayuda a recordar que nunca es demasiado tarde para nosotros, como católicos, como cristianos, para convertirnos en la persona que Dios ha querido que seamos," dijo Monseñor Hicks. "En memoria de San Óscar Romero, en su fiesta, les deseo a todos paz y bien".