CIUDAD DEL VATICANO (CNS) -- Tras la histórica renuncia del gobernador de Puerto Rico Ricardo Rosselló, el pueblo de la isla caribeña debe seguir manteniéndose unido para superar los problemas sociales que desencadenaron la crisis, dijo la conferencia episcopal de Puerto Rico.

En un comunicado firmado por el obispo Rubén González Medina de Ponce, presidente de la conferencia de obispos, y el obispo Eusebio Ramos Morales de Caguas, secretario de la conferencia, los obispos les pidieron a los puertorriqueños "mantener la serenidad y el balance democrático que este periodo de transición gubernamental merece".

"Hagamos que esta sea una gran oportunidad para unirnos como pueblo y trabajar juntos, sin banderas ni partidos, en la búsqueda del bien común para superar la crisis fiscal, la corrupción, la violencia y otros males", expresó el comunicado del 25 de julio.

Rosselló renunció el 24 de julio después de que se divulgaran casi 900 páginas de conversaciones electrónicas privadas (chats) entre el gobernador y su equipo, en las cuales ellos menospreciaban a las víctimas del huracán del 2017 así como también hicieron varios comentarios violentos, homofóbicos y machistas dirigidos a figuras públicas y políticas.

Después de casi dos semanas de protestas masivas en las inmediaciones de "La Fortaleza", la residencia del gobernador, Rosselló admitió que permanecer como gobernador "pondría en riesgo los éxitos que hemos logrado" y anunció formalmente su renuncia.

Los obispos puertorriqueños dijeron que después de la decisión del gobernador de renunciar, ahora es "el momento de reconstruir el país como una nación democrática, combinando la voluntad de desarrollar nuevas políticas gubernamentales que ayuden al desarrollo integral del individuo".

"Cada ciudadano, no importa el color, credo, sexo o partido político, debe dar lo mejor de sí, a fin de empezar una nueva fase de vida en la historia de este pueblo", según el comunicado. "¡Nadie debe permanecer con los brazos cruzados porque unidos, un mejor Puerto Rico es posible!"

La conferencia episcopal también rezó por Rosselló "en esta nueva etapa de su vida", al igual que por aquellos que retomarán las riendas del gobierno de modo que puedan "ocupar sus funciones con mayor pasión y dedicación en verdadero servicio al prójimo".

"Qué el Espíritu Santo guíe nuestros pasos para que la experiencia vivida en estos últimos días nos ayude a convertirnos, más y más, en una mejor sociedad donde brille la paz, la justicia y una fraternal armonía", dijeron los obispos.