La Pontificia Universidad de Norte America, PNAC, por sus siglas en inglés, de Roma, ha decidido mandar de regreso a Estados Unidos a sus seminaristas, como medida de prevención ante el avance de la epidemia de coronavirus COVID 19. 

Según confirmó el rector del Seminario, el sacerdote Peter Harman, en declaraciones a EWTN Vaticano, la decisión se tomó “después de consultar a la Junta de Gobierno” de PNAC.  

Sin embargo, esta medida no implica una interrupción de la formación: “Sus estudios continuarán por los diferentes medios que las universidades han establecido, desde clases a distancia hasta trabajos escritos”. Modalidad que, de hecho, todos los estudiantes de Universidades Pontificias en Roma ya realizan desde hace dos semanas en Italia. 

En PNAC, viven también alumnos de otros países anglosajones, como es el caso de los seminaristas australianos, quienes les resulta imposible viajar a sus países de origen, es por eso, que algunos alumnos “realizarán la cuarentena con los profesores”.

Asimismo, el padre Harman explicó que tomaron esta decisión “por su seguridad, pensando que estar en casa es más seguro que estar en un campus grande, donde no se puede asegurar una atención médica directa de forma indefinida”.

No obstante, aseguró que “por el momento estamos todos sanos y preferimos someternos a esta incomodidad antes que poner en riesgo la salud”.

El cierre de la Universidad Pontificia Norte America, se ha adoptado en el contexto de las medidas adoptadas por el gobierno italiano mediante el decreto del 9 de marzo por el que se ha sometido a una situación de confinamiento a toda la población italiana, medidas que se han agudizado aún más en los días pasados por el aumento exponencial de contagios, como por ejemplo, el cierre de la mayor parte de la actividad económica, salvo los servicios esenciales.

Como está previsto por los protocolos internacionales adoptados “todos los seminaristas se someterán a cuarentena en sus diócesis” al llegar a su país de origen.