El padre Hans Zavala, sacerdote de la Orden de San Agustín y rector del Colegio Santa Rosa de Chosica en Perú, recordó la importancia de la fiesta de Pentecostés en la vida cristiana y animó a prepararnos bien para recibir al Espíritu Santo.

El presbítero Zavala ofreció una reflexión sobre la Solemnidad de Pentecostés, fiesta litúrgica que pone fin al tiempo de Pascua y que este año se celebra el próximo domingo 5 de junio.

El padre Zavala afirmó que para los cristianos, “que adoramos a un solo Dios y tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo”, Pentecostés significa 50 días y representa la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y la Virgen María.

Explicó que se celebra al final de la Pascua, luego que Jesús resucitado asciende al Cielo, envía al Espíritu Santo sobre los apóstoles para “configurar a su Iglesia” y llenarlos de valentía, parresía y de los dones, gracias y carismas necesarios “para poder llevar la buena noticia del Evangelio a todos los hombres”.

El sacerdote subrayó que “después de la Pascua y de Navidad”, Pentecostés “es una fiesta importantísima para todo cristiano, porque nos debería recordar nuestro papel evangelizador, de cada uno como cristiano y, también, como el cuerpo de Cristo que somos en la Iglesia”.

En esta fiesta litúrgica “no sólo recordamos, sino que de alguna manera 

actualizamos la misión salvadora de la Iglesia, de ser sacramento de salvación para todos los hombres”, precisó.

El sacerdote Zavala señaló que es “vital” prepararnos para recibir al Espíritu Santo, pues es un “don y regalo que Dios nos envía”.

“Así como nos hemos preparado para la Pascua en la Cuaresma, también debemos prepararnos para recibir el don que viene de lo alto, el don más preciado que Dios puede dar al hombre que es su Espíritu Santo”, agregó.

“Si no nos preparamos, es como si Dios enviara una lluvia de bendiciones a través del Espíritu Santo en este día, y nosotros tengamos el paraguas abierto, impidiendo que esa gracia del Espíritu se derrame sobre nosotros y penetre en nuestras vidas”, dijo.

En ese sentido, advirtió que “nadie que no posea el Espíritu Santo podrá agradar a Dios, porque al final, agradar a Dios solamente puede provenir de su gracia, y su gracia justamente viene en el don que el Espíritu Santo nos quiere regalar” en Pentecostés.

El padre Zavala señaló que solo “cuando tenemos el Espíritu Santo en nuestras vidas seremos capaces realmente de vivir cristianamente” y de “ser coherentes con la misión que Dios nos ha encomendado en nuestro Bautismo”.

Asimismo, podremos ser coherentes “con la misión que hemos adquirido” en la vocación a la que Dios nos ha llamado: el matrimonio, el sacerdocio, la vida religiosa o consagrada. “Solo podremos responder con generosidad y perseverancia a la llamada de Dios si poseemos su Espíritu”, agregó.

“Que el Señor te bendiga y que puedas justamente vivir esta fiesta de Pentecostés con todo el deseo de que el Espíritu Santo llegue a tu hogar, a tu casa y a tu corazón”, concluyó.