Manifestantes en Minneapolis el 27 de mayo se reúnen en el lugar donde George Floyd, un hombre negro desarmado fue inmovilizado por un oficial de policía quien se arrodilló sobre su cuello. El hombre murió  más tarde en el hospital el 25 de mayo. (Foto del CNS/Eric Miller, Reuters)
Manifestantes en Minneapolis el 27 de mayo se reúnen en el lugar donde George Floyd, un hombre negro desarmado fue inmovilizado por un oficial de policía quien se arrodilló sobre su cuello. El hombre murió más tarde en el hospital el 25 de mayo. (Foto del CNS/Eric Miller, Reuters)
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"En estos días antes de Pentecostés, oramos para que el Espíritu Santo, Aliento de Dios, ayude a aliviar nuestro dolor colectivo, promueva la justicia y traiga un mayor respeto por toda la vida humana.

" Bernard A. Hebda, Arzobispo de St. Paul y Minneapolis

ST. PAUL, Minn. (CNS) — El video del oficial de policía de Minneapolis arrodillado sobre el cuello de un hombre esposado quien repetidamente dice "no puedo respirar" y que parece perder el conocimiento o morir mientras está inmovilizado, es "desgarrador y profundamente perturbador", dijo el arzobispo Bernard A. Hebda de San Paul y Minneapolis en una declaración del 27 de mayo.

"La tristeza y el dolor son intensos", dijo el arzobispo Hebda sobre las circunstancias que rodearon la muerte de George Floyd, el 25 de mayo.

"Oremos por el consuelo de su afligida familia y amigos, paz para una comunidad que sufre y prudencia mientras avanza el proceso. Necesitamos una investigación completa que resulte en legítima responsabilidad y verdadera justicia".

Una transeúnte filmó parte del enfrentamiento de la policía con Floyd, de 46 años, un trabajador afroamericano de un restaurante de St. Louis Park, Minnesota, quien al parecer fue arrestado bajo sospecha de falsificación.

Floyd fue declarado muerto en el Centro Médico del Condado de Hennepin.

Los cuatro oficiales involucrados en el arresto de Floyd fueron despedidos y el FBI está llevando a cabo una investigación federal de derechos civiles. El oficial que inmovilizó a Floyd es blanco.

La muerte condujo a fuertes protestas de cientos de personas desde el 26 de mayo en la intersección donde agentes de policía sometieron a Floyd. Algunos manifestantes vandalizaron los vehículos policiales y el edificio de la tercera estación de policía de Minneapolis, donde se cree que trabajan los oficiales involucrados.

La policía empleó gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para dispersar a la multitud mientras que algunos manifestantes lanzaron rocas y botellas de agua a la policía.

El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, pidió el 27 de mayo elevar cargos contra el oficial que inmovilizó a Floyd con su rodilla.

Las protestas violentas y los saqueos continuaron la noche del 27 de mayo y llevaron a la muerte a tiros de un hombre. El alcalde Frey llamó a la calma, diciendo: "No podemos dejar que la tragedia engendre más tragedia". Mientras tanto, ha solicitado a la Guardia Nacional que venga para ayudar a mantener la paz.

En su declaración, el arzobispo Hebda llamó al respeto de todas las personas y pidió oraciones por Floyd y su familia.

"Particularmente en esta época cuando la fragilidad humana ha sido foco de atención por la pandemia COVID-19, estamos llamados a respetar el valor y la dignidad de cada individuo, ya sean civiles que necesiten protección o agentes encargados de hacer cumplir la ley y proporcionar esa protección", dijo.

"Toda vida humana es sagrada", dijo. "Por favor, únanse a nuestra comunidad católica para orar por George Floyd y su familia, y trabajar por ese día en que 'la misericordia y la verdad se encuentren” y “la justicia y la paz se besen ' (Salmos 85)".

El arzobispo Hebda también publicó en Twitter el 27 de mayo que ofreció una misa esa mañana por Floyd y su familia. "En estos días antes de Pentecostés, oramos para que el Espíritu Santo, el Aliento de Dios, ayude a aliviar nuestro dolor colectivo, promueva la justicia y traiga un mayor respeto por toda la vida humana".

En video mensaje publicado el 27 de mayo, el pastor de la parroquia católica históricamente negra de San Pablo llamó a sus feligreses a "agitar" a su comunidad, a la Iglesia y al mundo por la justicia racial y la sanación.

El padre Erich Rutten, pastor de San Pedro Claver en San Pablo, compartió su visión de su parroquia después de la muerte de Floyd.

Mientras el padre Rutten manifestó desconocer todos los detalles de la situación, el video publicado en línea y que circula en internet, muestra a un oficial de policía blanco arrodillado sobre el cuello de Floyd mientras Floyd, que está esposado, dice repetidamente no poder respirar, "parece tan indignante".

"Estoy entristecido, asqueado, enfadado y cansado de que sucedan esas cosas una y otra vez", dijo el Padre Rutten. “¿Por cuánto tiempo, oh, Señor, debemos soportar tales cosas?”

Algunas personas piensan que la supremacía blanca es un concepto para debate de la universidad o tema de conversación en la radio, dijo, pero "aquí hay un caso en el que por la supremacía blanca ha costado la vida de alguien".

"La idea equivocada de que los blancos de alguna manera pueden avasallar a la gente, o que somos dueños de este país, o que somos dueños de Minneapolis conduce a una terrible falta de respeto, conduce a la pobreza, conduce en este caso, a la violencia, y en muchos casos, a la violencia", dijo el Padre Rutten, quien es blanco.

En contraste, el amor de Dios, como lo reveló Jesús, muestra a las personas que todos son hijos de un solo Dios, igualmente sujetos a Cristo Rey, dijo. "Todos somos hermanos y hermanas".

En otra reacción, el Consejo General de las Hermanas Dominicas de Adrián, Michigan, manifestó que el "grito angustiado de Floyd, 'No puedo respirar', mientras un oficial le presionaba la rodilla en el cuello, rememora los gritos de Eric Garner, otro inocente hombre afroamericano que murió bajo custodia de la policía de Nueva York".

El grito de Floyd "trae a la mente la larga y creciente lista de afroamericanos que han sido asesinados, aparentemente sin otra razón que por ser negro", dijo la religiosa citando la frase del alcalde Frey: "Ser negro en Estados Unidos no debería ser una sentencia de muerte".

Las religiosas Dominicas dijeron estar "profundamente preocupadas y angustiadas por el asalto violento" a Floyd, lo que resultó en su muerte.

"Nuestra tradición de fe cristiana sostiene que todos somos un solo pueblo, un solo cuerpo; cada uno hecho a imagen de Dios", dijo su declaración.

Las religiosas Dominicas se refirieron a un sermón grabado en video por el reverendo Otis Moss III, un prominente pastor de Chicago, dirigiéndose a otro tiroteo fatal reciente, el de Ahmaud Arbery, un hombre negro de 25 años en Georgia. Tres hombres blancos están bajo custodia y se enfrentan a una audiencia por cargos de asesinato.

En el sermón, titulado "La cruz y el árbol de linchamiento: un réquiem para Ahmaud Arbery", el reverendo Moss "habla del racismo como un virus que ha infectado el espíritu y el alma de nuestro país", dijeron las dominicas.

El religioso afirmó que la muerte de Arbery "no es una anomalía, sino un patrón histórico de comportamiento que une a cada estadounidense con una historia sin examinar de nuestra nación".

"El reverendo Moss resume poderosamente esa historia no examinada en su sermón de 22 minutos. Es una historia que los estadounidenses debemos reconocer — y luego fijar un rumbo de búsqueda en nuestra alma, propulsado por el coraje y el amor, para hacer realidad los ideales de libertad e igualdad en los que se fundó nuestra nación", dijo la religiosa.

La declaración fue firmada por las hermanas dominicas Patricia Siemen, priora; Frances Nadolny, administradora y consejera general; Mary Margaret Pachucki, vicaria y consejera general, Patricia Harvat y Elise D. García, consejeras generales.

Traducido y editado por Patricia Montana/ El Centinela