Servicio Católico de Noticias
Organizaciones benéficas católicas se están preparando para recibir a los refugiados.
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Organizaciones benéficas católicas se están preparando para recibir a los refugiados.

TUCSON (ACI).- Las agencias católicas en la frontera entre México y Estados Unidos están reforzando la ayuda para los miles de migrantes que se encuentran viajando en caravana hacia el límite entre ambos países.

Cientos de migrantes, principalmente de los países centro americanos de El Salvador, Honduras y Guatemala, emprendieron una marcha hacia la frontera estadounidense a mediados de octubre en busca de asilo.

Con el paso de los días se sumaron más personas y según la BBC actualmente se calcula que son entre cinco mil y ocho los miembros de esta caravana.

Mientras caminan hacia Ciudad de México, organizaciones benéficas católicas a lo largo de la frontera se están preparando para recibir al gran número de refugiados, superior al que han acogido en otras ocasiones.

Teresa Cavendish, directora de operaciones de Servicios Comunitarios Católicos en Tucson, Arizona, dijo a CNA – agencia en inglés del grupo ACI -que las agencias están acostumbradas a recibir y ayudar a estas personas con comida y ropa, y luego conectarlos con su familia en los Estados Unidos.

“En Arizona y en toda la frontera sur ha habido una gran número de liberaciones la semana pasada”, dijo Cavendish a CNA, en referencia a los migrantes ayudados.

“El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos – ICE por su siglas en inglés - liberó a más de 1.100 personas en Arizona entre principios y mediados de octubre, por lo que tenemos experiencia en ese tipo de respuesta rápida en una escala masiva”, agregó Cavendish.

La caravana de migrantes comenzó su ruta en Honduras a mediados de octubre con 160 personas y ascendió a siete mil personas. En este punto, un estimado de dos mil o más migrantes se han quedado atrás o han decidido permanecer en México.

La caravana de Honduras motivó a otros hacer lo mismo, incluido un grupo de unas 200 personas de El Salvador que ahora también están en camino a los Estados Unidos.

Cavendish dijo a CNA que cuando los Servicios Comunitarios Católicos reciben refugiados que han sido liberados, lo primero que hacen es "reafirmar su dignidad humana, se aseguran de que comprendan que están seguros y bienvenidos y les damos una comida caliente y algo de beber”.

Luego, estos refugiados pasan unas 24 horas en un refugio establecido por la CCS mientras se les proporciona comida, ropa y refugio, en lo que se coordina para llevarlos a sus familias en los Estados Unidos.

Sin embargo, todas las agencias católicas con intención de apoyar la causa,  aún evalúan cómo atenderán en cuanto al alojamiento y alimentación a los migrantes, pues aseguran que es un número que no han visto antes.

En ese sentido, la ICE transferirá a los migrantes a otras locaciones en caso no se den abasto.

Por último, los encargados de los centros han pedido que se envíen la mayor cantidad de donaciones posibles.