Un empalme de cable de fibra óptica en una conexión de banda ancha se observa en Louisville, Kentucky, el 19 de abril de 2021. (Foto CNS/Mira Karaoud, Reuters)
Un empalme de cable de fibra óptica en una conexión de banda ancha se observa en Louisville, Kentucky, el 19 de abril de 2021. (Foto CNS/Mira Karaoud, Reuters)

WASHINGTON (CNS) — La pandemia de coronavirus que comenzó en 2020 sacó a relucir la "brecha digital" —en otras palabras, los que tienen y los que no tienen en lo que respecta al acceso constante a Internet.

Mientras que las variantes de COVID-19 continúan llegando en oleadas a Estados Unidos — actualmente infectando y matando a más personas cada día que antes de que hubiera vacunas para detener su propagación — la necesidad de cerrar esa brecha digital se ha vuelto más urgente.

El 21 de enero, la Comisión Federal de Comunicaciones —FCC—, por sus siglas en inglés, anunció la liberación de $7 mil millones adicionales en dinero del Plan de Rescate Estadounidense para financiar una nueva ronda de iniciativas escolares de banda ancha.

"Hemos visto participar a varias, cientos de escuelas católicas" en rondas anteriores, expresó Jennifer Daniels, directora asociada de políticas públicas de la Secretaría de Educación Católica de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.

En la lista más reciente de escuelas que reciben dinero de la FCC para banda ancha, Daniels dijo que contó con "varias, cientos" de escuelas religiosas que recibieron subvenciones; la lista de la FCC, agregó, no especifica si una "Escuela St. John" es católica o, digamos episcopal.

"Debido a su objetivo de expansión, recibir ayuda por el impacto de COVID, el mayor efecto es que los estudiantes pueden obtener dispositivos para acceder a Internet, como un punto de acceso wifi, y llevárselos a casa", manifestó Daniels a Catholic News Service en entrevista telefónica el 26 de enero.

La entrevista tuvo lugar mientras Daniels esperaba para recoger a su hija de la escuela.

"La escuela de mi hija tuvo que cambiar al aprendizaje en línea porque hubo un brote de coronavirus en su clase", dijo, y enfatizó que el COVID-19 sigue siendo un factor muy importante dos años después de que comenzó la pandemia, y hay "un número significativo de escuelas que no pueden realizar el aprendizaje en persona".

La USCCB es miembro de Homework Gap Coalition, una grupo de organizaciones que trabaja para conectar a estudiantes y educadores en línea.

Hace dos años, "prácticamente todos en el país estaban de vuelta en casa, tratando de estudiar desde ahí", expresó Jon Bernstein, quien se desempeña como copresidente de la coalición.

Bernstein es presidente de Bernstein Strategy Group, una firma de relaciones gubernamentales que representa a la Federación Estadounidense de Administradores Escolares.

"Se dieron cuenta de que había una enorme brecha entre los estudiantes, y entre los educadores también, con una brecha de tarea de 12 a 16 millones de personas, dependiendo de qué encuesta y cuándo se realizó", señaló Bernstein.

Bernstein dijo que los miembros de la coalición están solicitando apoyo federal continuo para las necesidades educativas en línea.

Después de que se acaben estos $7 mil millones, es probable que esté disponible una parte más de fondos de subvención, y eso se agotará antes de que termine el año.

"¿Qué sucederá cuando se acabe el dinero?

¿Podrán las familias pagar para mantener esto en marcha? ¿Habrá más dinero en camino?" preguntó Bernstein.

"La siguiente fase es, bueno, hemos abordado esto temporalmente. ¿Qué pasa a largo plazo?"

En cuanto a cómo hacer esto, "en este momento, todavía estamos en la fase de conversación en términos de lo que se puede hacer.

Ciertamente, hay opciones", acotó, citando que el programa de banda ancha de emergencia de la FCC se está convirtiendo en el " programa de conectividad asequible".

Sin embargo, agregó, "el Congreso no se mueve rápidamente en la mayoría de las cosas en estos días".

El problema puede intensificarse si dicho dinero se asigna como parte de un paquete presupuestario más amplio.

"El despliegue es para las aulas", agregó la hermana McDonald, miembro fundador de Homework Gap Coalition.

"Sabemos lo importante que es que todas nuestras aulas tengan el tipo de tecnología que los niños necesitan hoy".

Más allá de las subvenciones de la FCC, dijo, algunos estados y algunos proveedores de servicios de Internet ofrecen programas escolares.

La NCEA, dijo la hermana McDonald, "anima a escuelas católicas a 'trabajar con sus familias para obtener algunos de los descuentos y servicios que las empresas brindan en el hogar'".

Por ejemplo, "las familias podrían obtener tecnología fuera del sitio para poder obtener una computadora portátil, tabletas, ese tipo de cosas, y puntos de acceso wifi para poder tener conectividad de banda ancha para hacer su trabajo (escolar) en casa", agregó la hermana McDonald.

Con el aprendizaje remoto como un sello distintivo de la pandemia en curso, acotó, "es importante que las escuelas tengan la capacidad en el sitio para que puedan cargar lo que sea necesario . . . y los niños tengan la capacidad de descargar, ya sea en la escuela o en casa".

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Nota del editor: Más información sobre el programa de conectividad asequible de la Comisión Federal de Comunicaciones, que sucedió al programa de beneficios de banda ancha de emergencia de la FCC el 31 de diciembre, se puede encontrar en línea en www.fcc.gov/acp.

El sitio web enumera los criterios de elegibilidad para los hogares para inscribirse en el programa.