CANBY — Un equipo de abuelas de Oregón, está liderando una propuesta para contrarrestar el Programa de Educación Sexual en las escuelas públicas que de acuerdo a ellas se pasó de la raya.

“Desensibiliza a los niños acerca del sexo y promueve la agenda LGBT”, dijo Collen Hamilton-Croney una miembro de la parroquia St. Patrick en Canby. “Necesitamos ayuda para informar a los padres y a los abuelos. Cuando estamos informados podemos trabajar para influenciar las juntas de los colegios y luchar por nuestros niños”.

Hamilton-Cronley y sus aliadas pertenecen a un grupo llamado Derechos de los Padres en la Educación (ParentsRights in Education), y se oponen al currículum Comprensivo de Educación Sexual Humana que está promoviendo el Departamento de Educación de Oregón. El currículo introduce a los estudiantes de primaria a la idea de que el género puede ser fluido. Los niños del quinto y el sexto grado aprenden que existen muchas formas aceptables de atracción y expresión sexual.

Hamilton-Cronley denomina la propuesta como “adoctrinamiento” que amenaza la vida de familia tradicional. “Nosotras no estamos en contra de las personas gay y lesbianas”, dijo Hamilton-Cronley. “Después de que cumplas 18 años, puedes aprender lo que quieras. Lo que nosotras no queremos es que esto se le enseñe a niños que no están listos para eso”.

Mientras las juntas de los colegios locales deciden lo que se enseña, el currículo comprensivo viene recomendado por defecto por los oficiales del Departamento de Educación de Oregón. “El Departamento de Educación de Oregón presiona a las juntas de los colegios” dijo Hamilton-Cronley durante una presentación ante los Caballeros de Colón, el 19 de Febrero en St. Patrick en Canby.

“Los padres tienen derechos sobre lo que sus hijos aprenden o no aprenden, en las escuelas públicas”, dijo Hamilton-Cronley.

Ella y otros en el movimiento, dicen que las familias deberían dar su permiso antes de que se enseñe el currículo a los niños. Por el momento, los padres tienen que pedir que se excluya a sus hijos si quieren evitarlo.

“Nosotros valoramos a los estudiantes, queremos darle poder a los padres, e iluminar a las comunidades”, dijo Suzanne Gallagher, abuela y directora ejecutiva de la organización. La primacía de la elección de los padres en la educación surgió de católicos en Oregón. Las fuertes protecciones para padres empezaron con el Caso ante la Corte Suprema de Justicia, Pierce vs. Society Sisters de 1926, el cual acabó con una ley de Oregón que habría obligado a que los niños asistieran a las escuelas públicas. Las Hermanas de los Santos Nombres (Holy Names Sisters) ayudaron a liderar la lucha. Gallagher y Hamilton-Cronley dicen que la política de educación de Oregón hay infringido esa decisión, la cual insiste que “el niño no es una mera criatura del Estado”.

“El Departamento de Educación de Oregón está tratando de eliminar a los padres de todo lo que tiene que ver con las escuelas”, dijo Hamilton-Cronley. “La lucha no es sólo por evitar este tipo de educación sexual sino por recuperar los derechos que fueron usurpados”.

Planned Parenthood es uno de los principales proponentes del currículo de educación sexual comprensivo. “Proviene de Planned Parenthood y tiene un contenido alarmante” dijo Karen Hunt, otro miembro de St. Patrick en Canby.

El grupo por los derechos de los padres, trabaja por conseguir información acerca de currículos basados en la abstinencia para dárselos a los miembros de las juntas directivas en los colegios. En Oregón, la ley permite que exista educación sexual de abstinencia siempre y cuando el currículo también tenga información “médicamente correcta” sobre otros métodos de prevención de enfermedades y del embarazo. La educación sexual basada sólo en la abstinencia no está permitida en las escuelas públicas de Oregón.

“Amamos a todos, pero no estamos llamados a aceptar el pecado o decir que pecar es correcto y no podemos aconsejar a nuestros hermanos y hermanas a que hagan lo incorrecto” dijo Tyler Smith, un abogado católico qué asistió a la charla en Canby. “Algunos educadores están tratando de evitar que se diga lo que está bien y lo que está mal. Como católicos somos el último bastión en su contra”.

No obstante, a los defensores de los derechos de los padres les espera un arduo trabajo. En el 2007, una encuesta de padres realizada por un equipo de la Universidad de Minnesota, mostró que existe un 90% de aprobación para educación sexual que incluya más que abstinencia. Lecciones en temas controversiales como las relaciones homosexuales recibieron el apoyo de tres cuartos de los padres entrevistados, y esa encuesta se realizó hace más de una década.

En el 2016 la Academia Americana de Pediatras público lineamientos a favor de una educación sexual comprensiva como la de Oregón. En junio del 2018, la Asociación Médica Americana votó apoyando las mismas ideas.

El estado invita a los padres a que se involucren en el diseño de la educación sexual, pero una de las condiciones del currículo de Oregón es que “todos los estudiantes tiene el derecho de ser tratados con dignidad y respecto, sin importar su identidad”, dijo Marc Siegle, representante el Departamento de Educación de Oregón.

“Oregón requiere que la educación sexual y de prevención contra el abuso infantil sea médicamente correcta, acorde con la edad del estudiante, comprensiva y que no esté basada en el miedo o la vergüenza”, dijo Siegel. “Los estudios han demostrado que la educación sexual previene el abuso y la intimidación, reduce los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual”.

Para más información www.parentsrightsined.com