El hecho de que personas vivan en la calle es el síntoma que evidencia la crisis de vivienda en nuestro estado.

Fuertes imágenes de familias con niños pequeños durmiendo en sus carros, o de personas de la tercera edad durmiendo debajo de un puente, llenan las páginas de los periódicos cada día y llaman la atención del público en general.

En cierta forma, esta realidad a la que nos enfrentamos, de no tener un lugar donde vivir y la pobreza extrema, representa una enorme preocupación para nuestra comunidad.

Es muy importante que todos, como comunidad, tomemos en cuenta que el hecho de llegar a vivir en la calle no ocurre de la nada.
Muchas familias experimentan inestabilidad económica por meses o años, antes de encontrarse con la realidad de terminar viviendo en la calle.

La crisis de vivienda y la inestabilidad económica y/o la pobreza, se manifiestan en nuestras comunidades y de maneras diferentes.

Un factor esencial en la estabilidad económica, es un balance razonable de gastos.

Desafortunadamente, los cambios enormes en los precios de las rentas en Oregon, han afectado tanto a las familias de bajos ingresos y de clase media.
Para mantener un buen presupuesto, se recomienda que las personas o las familias no gasten más del 30% de sus ingresos para pagar sus cuentas de alquiler y servicios públicos.

Sin embargo, la mitad de inquilinos en el estado pagan más que 33% en renta, y otro 24% gasta más del cincuenta por ciento.

Estos costos insostenibles son los primeros pasos a la eventualidad de pérdida de vivienda. Mientras los costos de la vivienda suben, los trabajos para las personas de bajo ingresos y de la clase media pagan menos.

Desde 2015, el costo de alquiler ha incrementado 20 veces más que los ingresos. Muchas personas y familias en la comunidad no pueden mantener este ritmo de gastos económicos. Además, las listas de espera para vivienda asequible y otros tipos de servicios para personas que experimentan inestabilidad, pueden durar seis meses o más.

¿Qué puede hacer la comunidad latina para solucionar el problema de personas sin vivienda? Ya sabemos que la experiencia de no tener un lugar dónde vivir, se observa de manera diferente en la comunidad blanca o afroamericana en comparación con la comunidad latina.

Por supuesto, personas en la comunidad pueden donar dinero a organizaciones sin fines de lucro que proveen servicios a personas y familias sin hogar o experimentando inestabilidad económica.

Pero las donaciones de dinero no son la única oportunidad, para contribuir con la solución a la crisis de vivienda.

Muchas organizaciones están buscando soluciones innovadoras que aborden todo el espectro de vivienda inestable. Por ejemplo, Caridades Católicas, en colaboración con el gobierno del condado y de la ciudad, está trabajando con parroquias locales para ofrecer espacios seguros para lasfamilias que están viviendo en sus carros.

Las parroquias pueden actuar como “anfitrionas” para estas familias, esencialmente donando un puesto de estacionamiento a la familias, dándoles un lugar seguro, mientras la familia recibe servicios de trabajo social para re-estabilizarse.

También las personas pueden trabajar como voluntarios en refugios o en comedores populares.

Las organizaciones y agencias que brindan servicios a las comunidades vulnerables, siempre necesitan voluntarios bilingües.

Históricamente, los gobiernos locales y federales no han hecho un buen trabajo colaborando con la comunidad latina, para encontrar soluciones a los problemas sociales.

Asumen que las personas en la comunidad latina son las personas más vulnerables, las personas que necesitan los servicios. Pero, la realidad es que la comunidad latina juega un papel integral en la solución del problema de la crisis de vivienda en Oregon.

Si usted quiere saber más sobre cómo puede ser parte de la solución, puede contactar a Caridades Católicas de Oregon.




                           *Texto Kat Kelley - Director of Strategic Initiatives de Caridades Católicas.