Menores marroquíes hacen fila en un centro preparado para descansar y comer, después de que miles de migrantes nadaron a través de la frontera hispano-marroquí, en Ceuta, España, el 19 de mayo de 2021. En un comunicado publicado el 18 de mayo, la conferencia episcopal española expresó su preocupación por la explotación de los migrantes tras una repentina afluencia de refugiados a los territorios españoles de Ceuta y Melilla, lo que aumentó las tensiones entre España y Marruecos. (CNS Foto/Jon Nazca, Reuters).
Menores marroquíes hacen fila en un centro preparado para descansar y comer, después de que miles de migrantes nadaron a través de la frontera hispano-marroquí, en Ceuta, España, el 19 de mayo de 2021. En un comunicado publicado el 18 de mayo, la conferencia episcopal española expresó su preocupación por la explotación de los migrantes tras una repentina afluencia de refugiados a los territorios españoles de Ceuta y Melilla, lo que aumentó las tensiones entre España y Marruecos. (CNS Foto/Jon Nazca, Reuters).
El Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española (CEE) envió un comunicado en el que manifiesta “su preocupación” ante la situación que se está produciendo en las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, que se encuentran en el norte de África. 

Mons. José Cobo responsable del departamento de migraciones de la CEE, aseguró en el comunicado que apela "al valor supremo de la vida y la dignidad humana” y "recuerda que la desesperación y el empobrecimiento de muchas familias y menores no puede ni debe ser utilizado por ningún Estado para instrumentalizar con fines políticos, las legítimas aspiraciones de estas personas”.

Por eso mostró "su solidaridad con las diócesis de Cádiz y Ceuta y Málaga y Melilla, de reconocida trayectoria en la atención y acogida a migrantes, así como con las necesarias iniciativas en ambas ciudades autónomas, para acoger integralmente y custodiar los derechos de las personas migrantes, especialmente de los menores”. 

También invitó a “mantener actitudes de convivencia pacífica y reclama a todos los niveles, ‘la mejor política puesta al servicio del bien común’”. 

El Obispo de Vitoria, Mons. Juan Carlos Elizalde, iy presidente de la subcomisión de Migraciones y movilidad humana de la CEE, insistió en que “la desesperación y la búsqueda de una vida digna por las familias empobrecidas y menores no debe usarse como instrumento político"

¿Qué ha pasado entre Marruecos y España?

El pasado lunes y martes más de 8 mil personas procedentes de Marruecos, muchos de ellos menores de edad, entraron en la ciudad española de Ceuta a pie, a nado o en balsas por la relajación de los controles de Marruecos en la frontera. 

Esta relajación del control de Marruecos se debe a que el pasado abril llegó a España el secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, por "motivos humanitarios”, según informó el Ministerio de Exteriores. Actualmente Ghali se encuentra en la ciudad de Logroño, a unos 300 kilómetros de Madrid, tratándose de COVID y de un cáncer avanzado. 

El Frente Polisario es el movimiento de liberación nacional del Sáhara Occidental, que trabaja para acabar con la ocupación de Marruecos y conseguir la autodeterminación del pueblo saharaui. 

Por eso, para Marruecos, el Frente Polisario es su contrincante. Y el hecho de que España haya acogido al secretario general del Frente Polisario no sentó bien a Marruecos. De hecho, además de llamar a consultas al embajador de España en Marruecos, el Ministerio de Exteriores de este país pidió a España explicaciones por la acogida de Ghali y que se le juzgase por "crímenes de lesa humanidad”.

Al no recibir respuesta por parte de España, Marruecos dejó claro que habría “consecuencias”. El 26 de abril Marruecos ya rebajó el control migratorio y entraron unas 100 personas a España, que fueron devueltas. 

España llamó a consultas a la embajadora de Marruecos quien aseguró que hay actos que tienen consecuencias “y se tienen que asumir”, en relación con la presencia de Ghali en España.