Servicio Católico de Noticias
"Todos los miembros de la Iglesia tienen que testimoniar la fe", comentó el Cardenal Gérald Cyprien Lacroix, Arzobispo de Québec, Padre Sinodal.
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"Todos los miembros de la Iglesia tienen que testimoniar la fe", comentó el Cardenal Gérald Cyprien Lacroix, Arzobispo de Québec, Padre Sinodal.

VATICANO (ACI).- Las sesiones de trabajo de los Círculos Menores del Sínodo de los Obispos están tratando temas que, como el de la credibilidad de la jerarquía eclesiástica ante los jóvenes debido a las turbulencias internas de la Curia o los escándalos de los abusos, se dirigen a los más profundo de las problemáticas que atraviesa la Iglesia actual.

Durante una conferencia de prensa celebrada este martes 9 de octubre en el Vaticano, el Cardenal Gérald Cyprien Lacroix, Arzobispo de Québec, Padre Sinodal y Miembro de la Comisión para la redacción del Documento Final del Sínodo, reconoció que en los Círculos Menores se ha mencionado el asunto de las turbulencias dentro de la Curia romana.

“Sí, lo hemos mencionado porque forma parte de la realidad actual, pero también hay temas más importantes”, explicó. “Por supuesto, no hemos evitado el tema”.

En este sentido, señaló que la función de los pastores de la Iglesia, y también de los laicos, es transmitir el Evangelio: “Todos los miembros de la Iglesia, no sólo los miembros del clero, todos los miembros de la Iglesia tienen que testimoniar la fe. No estaríamos en esta situación de corrupción si testimoniáramos verdaderamente la fe”.

También se refirió al tema de los abusos sexuales, que sigue estando muy presente en los trabajos del Sínodo: “En nuestros grupos de debate hemos dicho que tenemos que dar una formación mejor a los religiosos, los movimientos, las asociaciones, sobre la sexualidad”.

“Necesitamos hacer un llamamiento a la conversión, empezando por nosotros mismo. Porque si no empezáramos por nosotros, serían palabras vacías. La fe que queremos es esa. No tenemos que temer hablar a los jóvenes”.

“Hay que afrontar los problemas cara a cara con los jóvenes –continuó–. Hay que ganar nuevamente la estima, la confianza de los jóvenes. Hay que hablar directamente a los jóvenes. Y nosotros deberíamos reconocer nuestras faltas. La conversión es importante, porque en ausencia de una conversión verdadera, estas son palabras vacías. Sólo el testimonio verdadero puede funcionar”.

Sobre este asunto también se expresó el Cardenal Oswald Gracias, Arzobispo de Bombay, India, Presidente de la Conferencia Episcopal de la India y Padre Sinodal.

Afirmó que “la Iglesia no quiere estar en situación de defensiva” sobre este tema, y aseguró que existe entre los Obispos la voluntad de “hablar de esta cuestión”.

Es precisamente esa voluntad de hablar lo que está llevando a este tema a convertirse en uno de los más debatidos en los trabajos sinodales: “Hemos debatido esta cuestión de forma profunda. Queremos una Iglesia auténtica, y los jóvenes también. Queremos una vida más auténtica de los miembros de la Iglesia, y vivir con honestidad. Ese es nuestro objetivo”.

Otros temas

Durante la rueda de prensa también participaron el Cardenal Désiré Tsarahazana, Arzobispo de Toamasina, Madagascar, Padre Sinodal y Presidente Delegado de la actual Asamblea Sinodal; y la religiosa Nathalie Becquart, Auditora en el Sínodo, ex directora del Servicio Nacional para la Evangelización de los Jóvenes y para las Vocaciones de la Conferencia Episcopal de Francia.

Además de los temas expuestos, tuvieron especial presencia otros asuntos, como el del papel de la mujer en la Iglesia, la situación de inseguridad social y económica en que viven muchos jóvenes en países en vías de desarrollo, el interés por la liturgia y la involucración de los jóvenes en la toma de decisiones de la Iglesia.