No hay suficientes palabras para expresar el dolor, pero sí todo el corazón de amor en agradecimiento a Dios y a cada una de las personas que han trabajado en los periódicos El Centinela y Catholic Sentinel.

 

Un agradecimiento especial a las directoras de El Centinela Patricia Montana y Rocío Ríos, que nos abrieron las puertas de su corazón y de sus ediciones, para publicar las historias de las parroquias donde trabajaron niños, jóvenes y adultos para construir un pedacito del Reino de Dios, evangelizando con los dones que cada uno tiene.

 

Estas ediciones llegaron a muchos rincones y produjeron mucho fruto, gracias a Dios y para la gloria de Dios.

 

Dios quiso que existieran los periódicos, y si esta es una decisión del papa Francisco, es porque el Espíritu Santo tiene otro trabajo, algo más grande para todos los que han trabajado en los periódicos y para la comunidad hispana.

 

Mucho ánimo para cada uno. Dios nunca nos abandona, su palabra es viva y seguiremos unidos en la oración.

 

Gracias a cada integrante del equipo de los periódicos por todo y, por tanto. Dios les recompensará abundantemente para la mayor gloria a Dios.

Un abrazo para cada uno,

 

Virginia López

Escuela de verano ‘De vacaciones con Jesús’

Parroquia Santa Ana, en Gresham