Mi Apreciable amiga, espero poder dar respuesta a tus preguntas en tu mensaje del 26 de Julio del presente año. Soy un fanático lector del periódico El Centinela desde que llegué de California al bello estado de Oregon por los años 2001, cuando estaba de voluntario en la parroquia de Santa Cecilia en Beaverton.

Compartí la historia del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, porque aquí en Oregon tenía más de 17 años que no se hacían los retiros para hombres y mujeres hispanos. Hasta que gracias a Dios, en el mes de octubre del 2014 logramos organizar lo que fue el cursillo número 27 de mujeres y hombres.

Es muy importante que por este medio se dé a conocer qué tenemos planeado para el mes de febrero del 9 al 12 uno para mujeres y del 23 al 26 para hombres.

Dios mediante a finales de diciembre estaremos visitando algunas parroquias para hacer la invitación y dejando aplicaciones para que los que gusten asistir las puedan llenar, y las fotos son para que si alguno conoce a los nuevos cursillistas, les pregunten cómo se sienten después de haber vivido la experiencia de los tres días del cursillo.

Y lo más importante que tiene es que por tu periódico que se difunde en todo el Estado de Oregón, es mas fácil que la comunidad Católica se entere de que los cursillos son para los que no conocen bien sus obligaciones, que como hijos de Dios que somos por nuestro bautismo, y a partir de la vivencia de los tres días, empiecen a ser unos verdaderos seguidores de Cristo.

Nuestro método está sustentado por un sistema kerigmático, lo cual es muy importante para poder vivir y llenar del Evangelio los ambientes.

Para poder lograr con éxito esta tarea es necesario que se viva lo que conocemos como el tripie: Piedad, Estudio y Acción.

Por la piedad aprendemos a comunicarnos con Dios mediante la Liturgia (Los Sacramentos y ritos que tenemos en la Iglesia).

El estudio nos ayuda a conocer mejor a Nuestro Creador y Redentor y a ser mejores seres humanos.

Y la Acción es para poner en práctica lo aprendido de acuerdo con la voluntad de Dios y la Iglesia.

Esperando que nuestra comunicación continúe, no dudes en hacerme las preguntas que juzgues necesarias y me pongo a tus órdenes como atento servidor.

Tu hermano en Cristo.


Jesús Ramírez.