El periódico bimensual Catholic Sentinel celebra este mes de febrero un siglo y medio de vida. Ciento cincuenta años de historia y fidelidad al servicio de la fe católica, los acontecimientos de la iglesia, las historias de su gente en el cumplimiento de su misión de proveer un periodismo confiable y veraz a los lectores católicos oregonianos y de los Estados Unidos.

Es un motivo de orgullo unirme en acción de gracias a Dios por este bien realizado por espacio de 150 años, en una destacable labor diaria de cada uno de sus integrantes, para producir contenidos informativos siguiendo altos estándares de calidad y rigor profesional en la cobertura de los hechos, y para llevar siempre, en cada edición, un mensaje de esperanza para los fieles en la promoción y defensa de la fe católica.

El 5 de febrero de 1870, el Catholic Sentinel vio la luz con su primer ejemplar, fundado por Henry Herman, un vendedor de verduras y J.F. Atkinson, dueño de una pequeña imprenta.

El 7 de febrero, el Catholic Sentinel celebró sus 150 años y publicó una separata especial recordando ese primer ejemplar.

Desde su origen, el periódico se mostró abiertamente como un medio de prensa explícitamente defensor de la iglesia y la fe católica.

Ed Langlois, director editorial describe el contenido editorial de la primera edición así: “Siempre deberá ser lo que su nombre significa —un centinela o defensor de nuestra fe de las agresiones externas y las perturbaciones internas —y un medio para intercambiar ideas teniendo en consideración el beneficio y mejoramiento mutuo.”

Como medio de comunicación vinculado con la Arquidiócesis de Portland, El Catholic Sentinel ha reflejado en su contenido, no solo el devenir de la iglesia católica, sino también los cambios en la impresión del periódico y su diseño al igual que la evolución de los medios de comunicación hacia la llegada de Internet y las redes sociales.

El Catholic Sentinel ha sido un periódico a la vanguardia, ha sabido adaptarse a los cambios y tomar ventaja de ellos como oportunidad de expansión y ampliación de su cobertura. Con su su versión en línea y en las redes sociales, además de fortalecer su posicionamiento, incluso se aumentó el volumen de su tiraje.

Ed Langlois, editor ejecutivo, calificó este hecho en entrevista para el Servicio Católico de Noticias como “un pequeño milagro”, especialmente en la era de la irrupción digital en la que muchos medios impresos han sido reemplazados por medios de plataforma digital.

El Catholic Sentinel ha ganado con el paso del tiempo, la vocería escrita para la iglesia en la tarea pastoral y evangelizadora, consolidándose como un medio de gran relevancia al interior de la institución católica y también entre sus fieles.

Durante tres años seguidos, el Sentinel ha sido nombrado el mejor periódico de su clase por la Asociación de la Prensa Católica de los Estados Unidos y Canadá.

Últimamente, el Catholic Sentinel se ha especializado en contar historias de personas común y corriente, historias de inspiración para alimentar nuestra fe.

El periódico ha sido un importante aliado en favor de promover la justicia con los inmigrantes y su línea editorial con frecuencia fija posiciones contra el racismo, el aborto y la defensa de los derechos humanos. 

Sobrevivir 150 años es realmente un gran milagro, un logro extraordinario, un reto y una misión en el ejercicio del trabajo apologético, es decir, el trabajo en la defensa de la fe. La fe es un tesoro que tenemos que defender y cuidar porque es el pasabordo o tiquete que nos lleva a descubrir otros tesoros. La fe es el cimiento de toda nuestra vida cristiana y cuando perdemos la fe, ponemos en peligro todo lo que somos y tenemos.

El Catholic Sentinel ha sido fiel a su misión y objetivo con el que fue creado y este hecho nos brinda pistas para avizorar un futuro de grandiosos milagros y logros extraordinarios.