Rocío entrevista a niños integrantes del grupo Caminando con Jesús, de la iglesia San Andrés en el Noreste de Portland. (Foto de Kim Nguyen, archivo El Centinela).
Rocío entrevista a niños integrantes del grupo Caminando con Jesús, de la iglesia San Andrés en el Noreste de Portland. (Foto de Kim Nguyen, archivo El Centinela).
" "Felicidades a El Centinela en su XXV Aniversario. Son 25 años de llegar sin falta a los hogares hispanos, con historias que sin duda nos han cambiado la vida",

" Rocío Ríos, Ex-directora de El Centinela

Se llegó la fecha tan esperada. Llegó la celebración del XXV Aniversario de El Centinela. Y no hay una mejor ocasión para reencontrarme de nuevo con mis lectores de esta publicación en español. Este periódico que llevo en mi corazón.

Fueron 20 años dirigiendo este medio de comunicación, escrito en español para los hispanos de Oregon. Veinte años de contar historias que hoy se suman a los 25 años de historia, desde la publicación de la primera edición en noviembre de 1995, bajo la dirección de Robert Pfohman y Marcelo Androetto. 

Durante estos 25 años hemos sido cinco los directores, todos comprometidos con la realidad de la comunidad hispana.

Una realidad que hay que plasmar en historias que nos llevan a entender los retos, dificultades y satisfacciones de cada uno de los inmigrantes que han llegado hasta Oregon, para vivir una experiencia que va más allá de ir a la Iglesia cada domingo.

Pues la fe de cada hispano católico es parte de su realidad cotidiana.

Y cuando digo esto, me refiero a que esa experiencia de cada hispano es la que enriquece con su cultura y tradición de fe a la Iglesia católica.

Ser hispano católico en este país, nos plantea una realidad muy diferente de la que cada uno ha vivido en sus países de origen. Ahí está el valor de esta comunidad que sin duda es un tesoro para la sociedad de este país.

Hoy quiero compartir mi primer día como directora de El Centinela.

Fue el 7 de septiembre de 1998. Llegué muy temprano a mi nueva oficina en Oregon Catholic Press (OCP).

Allí estaba mi escritorio y mi predecesor, Peter Prengaman, quien me abrió la puerta a esta gran experiencia y fue mi traductor para poder comunicarme con mi jefe Robert Pfohman y el equipo de periodistas del Catholic Sentinel, la publicación hermana de El Centinela.

Eso sí había una gran diferencia en la sala de redacción.

Mientras yo era la única y sería la encargada de la edición del periódico en español, el periódico en inglés contaba con un equipo tanto de periodistas, como del departamento de publicidad.

Si, yo era la minoría.

Lo primero que me llevó a ver cómo la comunidad que iba a representar era la minoría.

Esta diferencia fue intimidante y a la vez enriquecedora y en ningún momento se convirtió en un obstáculo frente a la gran experiencia, que poco a poco se fue develando con el paso de los años.

La única edición que trabajé en equipo fue con Peter Prengaman, sobre su experiencia en Ecuador al lado del padre Jim Coleman y se imprimió en septiembre de 1998.

El viajó hacia California para seguir sus estudios sobre Latinoamérica y yo quedé al frente de esta publicación.

Mi primera edición fue la que publiqué en octubre de 1998.

Hoy que recuerdo ese momento, pienso en que no tenía ni idea de la gran experiencia periodística que se abría a mi paso.

Fueron 20 años de escribir historias en las que me enfoqué principalmente en el tema migratorio.

Las historias de inmigrantes, como llamé una de las nuevas secciones que creé para el periódico. Al lado de la sección Personaje Hispano.

Las dos tienen algo en común: dar voz a esos inmigrantes hispanos. Abrir un espacio de expresión para quienes son noticia por sus logros, por sus retos, porque trabajan en favor de otros hispanos. Porque son inmigrantes.

Fueron 20 años muy importantes de estar cerca de cada uno de los lectores, de todos ustedes a través de El Centinela.

Fueron años que han enriquecido mi vida a través de cada historia, cada testimonio, cada uno de nuestros encuentros en las diferentes actividades que compartimos durante todo ese tiempo.

Durante esos años que son parte fundamental de mi carrera profesional, puedo asegurar que estuve muy cerca de cada lector, y sobre todo, de las voces de los inmigrantes mexicanos, en particular, pues ese valioso grupo humano es el que da vitalidad a nuestra comunidad hispana en esta parte del país.

Y sí, yo soy colombiana. No soy mexicana.

Y para poder escribir artículos que hablaran de la identidad de ser mexicano, tuve que vivir un proceso largo, de mucho aprendizaje, de una constante comunicación y participación en todos los eventos y celebraciones de esta comunidad.

Al tiempo en que vivía mi experiencia como inmigrante en el contexto anglo de este país, al mismo tiempo viví la experiencia de ser inmigrante entre los mexicanos.

Cuando escribí mi columna en la edición que publiqué en marzo de 2018 dije:

“Y hoy que escribo mi última columna en esta edición de El Centinela, quiero antes que nada agradecer a cada uno de ustedes por su fidelidad conmigo, y sobre todo con El Centinela, pues mes a mes establecimos una gran comunicación.  Un canal de comunicación abierto, por medio del cual fuimos parte de la misma familia; la familia católica hispana. Sí, todos ustedes me recibieron desde hace casi 20 años como directora de este periódico en español y con el tiempo me convertí en “Centinela” de la comunidad”. 

“Me recibieron también en sus casas, con la confianza de abrir la puerta a la hora de una entrevista. Me recibieron por teléfono cuando no pudimos vernos en persona, y compartieron sus testimonios de dolor, fe, esperanza, temor, compromiso y gracias a sus voces pude dar vida a cada historia que ha llenado una a una las páginas de este gran periódico”.

Yo podría repasar miles de testimonios que se encuentran en las ediciones de El Centinela durante mis 20 años.

Quizás, si me detengo podría recordar las voces que le han dado vida. Voces que me han llenado de gran admiración, pues si pienso en las historias de los trabajadores del campo, veo el sacrificio inmenso que viven cada día.

O las otras voces de los líderes de nuestra comunidad. Ellos que han seguido sin duda la realidad y han luchado por los derechos de los inmigrantes.

El Centinela ha hecho eco a todas esas voces a través de sus páginas.

Fueron años de no dormir muchas veces, pensando en el desarrollo de las noticias al día siguiente o el impacto de las decisiones en el tema migratorio. Pues todo esto nos afecta a cada uno.

Y lo pude vivir de primera mano. Ese impacto de cada decisión fue una parte fundamental de mi responsabilidad periodística y una parte importantísima de mi vida como inmigrante.

En este aniversario de El Centinela, quiero mencionar que en nuestras páginas se registró un momento histórico para los católicos hispanos, con la elección en el Vaticano de Jorge Mario Bergoglio, quien se convirtió en el Papa Francisco en el año 2013.

El primer Santo Padre hispano de origen suramericano.

Tuve el privilegio de cubrir en persona su visita a los Estados Unidos en 2015, cuando los ojos del mundo estuvieron puestos en Estados Unidos para seguir su mensaje.

El 25 de septiembre de 2015, instante en que el Papa Móvil llega al Central Park donde estábamos reunidas 80 mil personas será imborrable. El Centinela lo compartió en video a través de sus redes sociales y la historia está en los archivos de esta publicación.

Mirando al pasado quiero agradecer a quienes me apoyaron como directora.

Mis agradecimientos especiales para John Limb Publisher Emeritus of Oregon Catholic Press; Wade Wisler, Publisher of Oregon Catholic Press; Robert Pfohman, Former Editor of the Catholic Sentinel; Vicky Demezas, Former Managing Editor of the Spanish Department; Jon DeBellis, Former News Editor of the Catholic Sentinel; Kim Nguyen, fotógrafa de El Centinela; Antonio Andraus Burgos, Corresponsal de Informes Especiales desde Latinoamérica, y Pedro Rubalcava, Music Development Director of OCP.

Fueron 20 años de reconocimiento a través de los premios que ganamos año tras año, en The Catholic Press Association of the United States (CPA).

Dos veces El Centinela fue reconocido con el primer lugar por su Excelencia como el Mejor Periódico en Español, entre otros tantos premios. “Gracias a Dios”.

Felicidades a El Centinela en su XXV Aniversario. Son años de llegar sin falta a los hogares, con historias que sin duda nos han cambiado la vida.

*Rocío Ríos, periodista colombiana graduada de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia. Inició su carrera profesional en el periódico El Espectador de circulación nacional y posteriormente como reportera en Caracol Televisión. Fue directora de El Centinela entre septiembre de 1999 y marzo de 2019. Ganadora del premio Editora del Año en 2015, otorgado por el Catholic Press Association of the United States.