Durante esta época desafiante de Covid-19, es fácil concentrarse en los aspectos negativos de esta pandemia.

Ciertamente, no podemos orar juntos como comunidad parroquial como estamos tan acostumbrados.

Estamos luchando porque no podemos reunirnos para nuestras fiestas culturales especiales: bautizos, quinceañeras, bodas, aniversarios, funerales, Nuestra Señora de Guadalupe, posadas y demás. Y, entre nuestros hermanos y hermanas hispanos que viven y trabajan cerca de unos a otros, la enfermedad parece estar desenfrenada.

Sin embargo, también hay algunas bendiciones asombrosas;

Las familias se sientan juntos a la hora de comer.

Rezan juntos el Rosario.

Están tomando tiempo para hacer ejercicio al aire libre.

Muchos hispanos están imbuidos de un espíritu contemplativo profundo y están encontrando tiempo para meditar en la naturaleza.

Nuestros adultos mayores tienen la oportunidad de transmitir las tradiciones al recordar y cocinar recetas familiares, en lugar de reunirse en restaurantes.

Y, también, tenemos una bendición especial con el uso de la tecnología: reuniones de Zoom, Facebook y otras herramientas de redes sociales.

Veo muchas publicaciones de personas que se toman el tiempo para acercarse a familiares y amigos y compartir citas alentadoras o inspiradoras, así como también una buena pizca de humor, ¡que sostiene el corazón latino!

Que Dios continúe bendiciéndonos con medios creativos para mantener nuestra necesidad de reunirnos y celebrarnos unos con otros.

¡Y que el manto de Nuestra Señora nos cubra!

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La hermana Juanita Villarreal, SSMO, de la Congregación de las Hermanas de Santa María de Oregon, es asociada pastoral del ministerio hispano de la iglesia San Alejandro, en Cornelius, OR.