Kim Nguyen/El Centinela
Estos dos niños en actitud de oración son ejemplo de cómo ir a la Iglesia.
Kim Nguyen/El Centinela
Estos dos niños en actitud de oración son ejemplo de cómo ir a la Iglesia.

Esta imagen habla por sí sola. Son nuestros niños en la Iglesia. Y si miramos las parroquias los domingos cuando las familias hispanas llegan para celebrar su fe, vemos que esta imagen se repite en cada parroquia.

Los niños nos acompañan a orar. Como nos acompañan a donde vamos. Ellos son los silenciosos testigos de nuestras tradiciones de fe. Ellos están ahí para seguir nuestros pasos. Ellos aprenden de nosotros. Ellos se refugian en las bancas de la iglesia y cantan y oran con nosotros. 

Ellos escuchan si les enseñamos a escuchar. Pues la Iglesia es para eso, para estar en silencio, escuchar y orar.

Si enseñamos a nuestros niños el valor del silencio, les estamos enseñando el valor del respeto en la iglesia. 

Si les enseñamos a estar de rodillas como estos dos pequeños, ellos lo harán y aprenderán a orar y a reflexionar.

Está en los padres de familia, enseñar a los niños que vamos a la Iglesia a orar. Que la iglesia es para estar en silencio y en el mismo lugar. 

Esa es una enseñanza valiosa, pues ellos aprenderán a comportarse y no estarán allí distraídos, jugando, haciendo ruido.

La iglesia es un sitio sagrado y como tal debemos comportarnos. Los niños también y es hora de enseñarles a estar en silencio.