Foto de El Centinela por Rocío Rios
Nelda Reyes ha cultivado su carrera artística y su interés por la dirección se ha visto en el Teatro Milagro.
Foto de El Centinela por Rocío Rios
Nelda Reyes ha cultivado su carrera artística y su interés por la dirección se ha visto en el Teatro Milagro.

Cuando hay una puesta en escena en el Teatro Milagro, todo está en su lugar. Los papeles de los personajes, las características de sus personalidades, la música, el vestuario. En fin, cada detalle es parte de esa historia que toma vida.

Y detrás de cada detalle hay personas que como Nelda Reyes, han trabajado minuto a minuto con los personajes para lograr el éxito de la obra. Recientemente dirigió “Opción Múltiple” con gran dedicación. 

En entrevista con El Centinela ella compartió su experiencia.

E.C. ¿Cuánto tiempo hace que vives en Portland?

N.R. Soy Originaria de la Ciudad de México y llegué a Estados Unidos directamente en el otoño del 2005.

E.C. ¿Cómo llegaste al Teatro? 

N.R. Desde mis primeros años estuve relacionada con la danza como parte de una compañía de entrenamiento pre-profesional en la ciudad de Tijuana, B.C.

El primer gran escenario que pisé fue en el año de 1987, el Centro Cultural Tijuana, mejor conocido como CECUT, donde participé como bailarina clásica.

Después de muchos años de entrenamiento y presentaciones y exámenes anuales en Tijuana y México D.F, me presenté varias veces en el Teatro Degollado en la ciudad de Guadalajara como bailarina con varias compañías. 

A mis 15 años, mi madre falleció y esto tuvo un gran impacto en mi vida, de manera que por mucho tiempo no pude bailar.

 A los 17 años que entré a la universidad, después de dos años sin estar en los escenarios, empecé a hacer teatro y música, ambas disciplinas, me permitieron sanar y regresar al lugar donde soy más feliz: el escenario; eventualmente regresé a la danza. 

E.C. ¿Cuáles han sido algunas de tus experiencias?

N.R.Durante mis años universitarios tuve la oportunidad de formarme profesionalmente y hacer múltiples presentaciones en Guadalajara, en donde pasé a formar parte del elenco de una producción de la Compañía de Teatro de la Universidad de Guadalajara. 

Después regresé un tiempo a la ciudad de México para seguir estudiando teatro, fue entonces que decidí hacer una maestría en artes escénicas. Eso me llevó a buscar un programa en Estados Unidos. Llegué a Portland por voz de un querido amigo y al Teatro Milagro, por recomendación de mi admirada profesora Karin Magaldi.

E.C. ¿Cuál fue tu primer trabajo en Portland?

N.R. Mi primer trabajo fue como interna y asistente de la directora artística, mi otra queridísima Olga Sánchez. Mi primer papel en Milagro fue de “vaquita” que literalmente solo hacía “muuuu” en una producción comunitaria (definitivamente se viene a este país y tiene uno que empezar desde abajo, pero eso nunca me ha detenido).

E.C. ¿Cuál ha sido la ventaja de hacer teatro en español y llegar a ser directora?

N.R. Realmente es la oportunidad de hacer teatro como artista de habla hispana. Es un espacio sagrado porque hay muy pocas oportunidades en este país de hacerlo a un nivel profesional.

Dirigir es algo que siempre me ha interesado, dirigir y enseñar, son actividades que hago a la par con mi carrera como actriz y creo que poco a poco se irá definiendo más para qué soy mejor, qué me hace más feliz. Por ahora todas estas tres actividades llenan mi corazón profundamente. 

E.C. Opción Múltiple. ¿Por qué el nombre de la obra? 

N.R. Sobre el nombre, habrá que preguntarle a Luis Mario Moncada Gil, el dramaturgo. Quienes vieron la obra al final pueden entenderlo, pues creo que fue obvio. Fueron 6 actores en escena. Yolanda Porter, Amalia Alarcón, Vicente Guzmán Orozco, Nurys Herrera, Roberto Astorga y Verónika Núñez.

E.C. ¿Cuál fue tu experiencia al dirigir la obra? ¿Cómo fue el proceso?

N.R. Magnífico, mucha de la experiencia la determina tu elenco, y tuve la suerte de poder reunir a profesionales talentosísimos, entregados y además excelentes personas. 

E.C. ¿A nivel personal?

N.R. Otra parte importante de la experiencia es tu propio profesionalismo en el salón de ensayos, la planeación y amor que le pones y tus relaciones con todo el grupo del teatro, producción y diseñadores. Todos respondieron de  una manera fantástica.

 Hay momentos difíciles como en toda gran aventura, sobretodo cuando trabajas con artistas con diferentes visiones, antecedentes culturales, algunos que no hablan español.

E.C. ¿Habías dirigido anteriormente?

N.R. Sí, he asistido en dirección para ópera y teatro en muchas ocasiones en México.

Dirigido obras cortas, lecturas dramatizadas, lecturas de atril, producciones escolares como artista en residencia  en la preparatoria de Roosevelt aquí en Portland y en el Milagro hace 2 temporadas con “Jardín de Sueños”, otra producción en español.

E.C. ¿Al terminar la temporada que pensabas dejar en la comunidad hispana?

N.R. Una noche de arte divertidísima, esperando mucha risa y que se conectaran con la historia por la música, las palabras o la actuación.  Que los que todavía no se han atrevido a ir al teatro por primera vez, lo hicieran y que a causa de esta obra, ahora quieran regresar.

E.C. ¿Cómo debemos incentivar a los hispanos a que disfruten del teatro y en español?

N.R. Ofreciendo obras como estas que hablan de situaciones con las que nos podemos identificar, que son divertidas pero a la vez nos hacen pensar. 

Igualmente que se ofrezcan oportunidades de precios accesibles (que el Milagro tiene) y personal que habla español (que también lo tiene). 

Siempre que vayan al teatro, no se olviden de preguntar siempre por los descuentos para familias con tarjeta de suplemento para comidas de Oregon, estudiantes y ancianos, descuentos grupales o cupones.